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Navantia avanzó en 2025 en sus objetivos de sostenibilidad, logrando una reducción de intensidad de emisiones de 11,5% respecto a 2024 y alcanzando un índice de valorización de residuos de 83%.
La compañía publicó su Informe de Sostenibilidad Corporativa correspondiente al ejercicio 2025, bajo el título Navantia, Rumbo Firme y Responsable.
El documento recoge los avances alcanzados en materia ambiental, social y de gobernanza, reflejando cómo la sostenibilidad se ha convertido en un elemento transversal de su estrategia empresarial, contribuyendo a reforzar su competitividad, su impacto económico y social y su crecimiento sostenible.
El informe pone de manifiesto el compromiso con la transparencia, la mejora continua, la innovación, el talento y la creación de valor económico, social y ambiental en los territorios donde desarrolla su actividad.
El documento refleja los avances en la descarbonización de la actividad y constata que Navantia ha reducido la intensidad de sus emisiones de gases de efecto invernadero de alcances 1 y 2. El indicador pasó de 7,56 toneladas de CO2 equivalente por millón de euros de actividad (tCO2e/M€) en 2024 a 6,69 en 2025, lo que supone una reducción de 11,5%. Esta cifra consolida la tendencia de reducción sostenida registrada en los últimos ejercicios y refuerza la hoja de ruta hacia la neutralidad climática prevista para 2040.
La compañía consolidó asimismo su apuesta por la economía circular, manteniendo la certificación de Residuo Cero en todos sus centros de trabajo. Además, renovó la certificación multisede ISO 14001:2015, que integra bajo un único sistema de gestión ambiental todos los centros productivos y oficinas del grupo.
Durante el ejercicio 2025, la firma siguió impulsando Ecosistema Navantia, su proyecto corporativo de compensación de emisiones y mejora de la biodiversidad, que integra actuaciones de restauración ambiental, reforestación, carbono azul y recuperación de ecosistemas en los entornos próximos a sus centros.
Entre las actuaciones más relevantes destaca el proyecto de compensación de emisiones de Carbono Azul desarrollado en el Parque Natural Bahía de Cádiz. Pionero en España y considerado el mayor de estas características en Europa bajo un estándar público, permitirá capturar más de 32.000 toneladas de CO2 y contribuirá a la restauración de ecosistemas costeros de gran valor ambiental. Ecosistema Navantia incluye además actuaciones de reforestación, protección de la biodiversidad y mejora de la resiliencia ambiental en los territorios donde está presente la compañía.
En 2025, Navantia reforzó igualmente su apuesta por el empleo estable y de calidad, manteniendo una plantilla superior a los 6.700 profesionales y con más de 99% de los contratos de carácter indefinido. Además, invirtió en formación más USD 10 millones.
El informe recoge también avances en materia de inclusión, diversidad e igualdad de oportunidades, así como el desarrollo de la estrategia Valor Social, articulada a través de programas de voluntariado corporativo, colaboración con entidades sociales y educativas, y acciones orientadas a generar un impacto positivo en las comunidades donde opera la compañía.
Con respecto a su compromiso con la ética empresarial, la transparencia, la integridad y el respeto a los derechos humanos, Navantia continuó impulsando iniciativas como el Compromiso Corporativo en materia de Derechos Humanos y Diligencia Debida, el modelo de gestión de riesgos ESG y la Guía de Compra Pública Sostenible.
Asimismo, reforzó los mecanismos de supervisión y seguimiento de los aspectos ambientales, sociales y de gobernanza, avanzando en la adaptación de sus sistemas de información y reporte a los nuevos estándares europeos de sostenibilidad corporativa. En materia de Compliance, Navantia mantiene certificada su actividad conforme a la norma ISO 37001:2016, fortaleciendo su sistema de prevención y lucha contra la corrupción.
El año estuvo marcado también por la firma del Convenio Colectivo alcanzado con las organizaciones sindicales participantes en la negociación.
La actividad de la compañía actuó como motor de crecimiento económico e industrial. En 2025, aportó más de USD 1.900 millones al PIB nacional, generó más de USD 6.500 millones de demanda agregada y contribuyó al mantenimiento de cerca 30.000 empleos directos, indirectos e inducidos.
Además, destinó además más de USD 110 millones a actividades de I+D+i, lo que la consolida entre las empresas industriales españolas con mayor esfuerzo inversor en innovación.

