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El fenómeno climático conocido como El Niño dejó al descubierto una vulnerabilidad en la cadena logística que sostiene la actividad no convencional en la Cuenca Neuquina. El evento climático pone a prueba la infraestructura que traslada la arena silícea utilizada para la fractura hidráulica, según un informe del consultor en desarrollo de negocios, logística y análisis regulatorio del sector Oil & Gas, Roberto Lino Blanco.
De acuerdo al documento que cita proyecciones de la NOAA y del Servicio Meteorológico Nacional, la NOAA estima para el período octubre-diciembre un 81% de probabilidad de un evento de intensidad alta, mientras que para comienzos de la primavera boreal de 2027 asigna un 97% de probabilidad de continuidad. Esto dejaría un pico destacado entre noviembre y febrero para la Argentina.
El reporte además cita las corridas de modelos europeos en las que se pueden ver anomalías de precipitaciones sobre el Litoral, lo que concentraría lluvias en Entre Ríos con excesos de 60 milímetros o más para finales de año.
Las cifras públicas citadas por Blanco muestran a Entre Ríos con una participación de entre el 70% y 80% en la provisión nacional de arena silícea para fractura, aunque su propia lectura del mercado la ubica por encima del 80%. Por su parte, las arenas de cercanía, desarrolladas por las propias operadoras, representan no más del 14% del consumo total de la cuenca. El punto crítico está en el origen del abastecimiento.
"Ibicuy y Diamante concentran el material de mayor pureza y mejor esfericidad, y por eso las operadoras lo eligen a pesar de la distancia", explicó Blanco. En este sentido, el consultor puntualiza que un cambio de origen de abastecimiento no podría ser una solución inmediata: "Precisamente porque esta arena no es sustituible en el plazo que estamos discutiendo, hay que proteger la infraestructura que la saca de ahí", afirma.

Con alrededor de 12% de humedad sale el material extraído desde la planta de lavado. Desde ese momento, el drenaje y el tiempo de residencia en los acopios determinan cuánto tiempo después puede ser despachado. En este caso, Blanco alerta que una alimentación con mayor humedad implica más consumo energético y menos capacidad diaria cuando la necesidad de abastecimiento crece. Una planta de secado "está dimensionada para una humedad de entrada determinada", destacó.
"Húmeda o seca, la arena sale de la misma cantera, por el mismo camino rural y sobre el mismo camión. El cuello de botella no está en la elección de proceso: está antes que ella", sintetiza el documento.
Cada pozo no convencional requiere entre 11.000 y 15.000 toneladas de arena, y más del 70% del costo final del producto puesto en locación corresponde estrictamente al flete y la logística. Por el corredor terrestre transitan actualmente entre 2.000 y 3.000 camiones diarios, sobre una flota dedicada estimada de entre 4.000 y 4.300 unidades.
El estudio toma como parámetro un ciclo de viaje ideal entre las canteras entrerrianas y los yacimientos neuquinos que debería insumir 48 horas. Sin embargo, las fallas de infraestructura, las demoras operativas e inclemencias del tiempo estiraron el ciclo a rangos de 70 a 75 horas. Aritméticamente, la extensión de los tiempos de rotación equivale a una contracción en el parque de camiones disponible.
En paralelo, los centros de acopio en la zona de Añelo cuentan con una capacidad operativa que apenas cubre entre ocho y nueve días de consumo mensual.
De acuerdo con el informe técnico, la demanda de arena silícea pasó de unos 5,5 millones de toneladas en 2025 y se proyecta en 8,4 millones para 2027, con picos de 9 millones hacia 2028 y un horizonte de 12 millones de toneladas para 2030. A la par, el nivel de actividad en cuenca pasará de las 25.000 etapas de fractura registradas en 2025 a un promedio de 30.000 a 35.000 etapas anuales durante los próximos dos años.
Esta aceleración encuentra al sistema logístico sin margen operacional: "Un sistema que se optimiza también es un sistema que reduce sus holguras, y las holguras son exactamente lo que se necesita cuando llega una perturbación externa", precisa el especialista.
El principal canal de salida de las canteras de Ibicuy es la Ruta Provincial 45, vía que empalma con la Ruta Nacional 12 bajo la órbita de la Dirección Provincial de Vialidad de Entre Ríos. Por allí circulan más de 350 camiones batea por día. La traza fue sometida en 2024 a un plan de bacheo que requirió casi $5.000 millones.
La solución de fondo proyecta un esquema de concesión donde el sector privado invierta entre USD 40 millones y USD 50 millones para la repavimentación integral de la traza, recuperando el capital mediante el cobro de peaje al transporte pesado de carga. No obstante, al tratarse de una obra con ejecución en un horizonte de años, para el próximo verano la infraestructura continuará siendo la actual.
Adicionalmente, los accesos a los frentes de extracción dependen de una red secundaria de 780 kilómetros en el departamento Islas del Ibicuy, donde Vialidad ejecuta obras de alteo para mitigar los cortes provocados por anegamientos. El tramo final hasta la cantera es responsabilidad directa de cada productor. Esta situación deriva en que un mismo camión deba atravesar tres regímenes de mantenimiento e infraestructura distintos en una misma operación.

La opción multimodal: "Ruta de la Arena" Como alternativa de fondo a largo plazo, el informe analiza un esquema logístico marítimo-fluvial y terrestre mediante buques graneleros de cabotaje. El plan contempla embarcar la arena en el nodo del Río Paraná (Campana) para transportarla por vía marítima hacia el litoral atlántico, desembarcando en el nodo de San Antonio (Río Negro).
Desde el puerto rionegrino, el tramo camionero hacia el hub de Añelo se reduciría a 600 o 700 kilómetros, bajando a menos de la mitad los 1.300 kilómetros que se recorren en la actualidad por vía estrictamente terrestre.
A este proyecto se lo denomina la "Ruta de la Arena", concebido como un corredor dedicado con mantenimiento unificado y estándar operativo para todo tipo de clima. Sin embargo, el propio informe descarta su aplicación inmediata: el esquema no estará operativo para enero de 2027, siendo una respuesta de infraestructura de fondo y no una solución de contingencia para el corto plazo.

