
El consumo de carne porcina en la Argentina se incrementó de 3 kilogramos por habitante al año en 1990 a 18 kilogramos en el período 2024-2025, según un análisis de los investigadores Raúl Franco y Jorge Brunori, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Marcos Juárez, Córdoba. En el mismo período, el consumo de carne vacuna descendió de 52 a entre 48 y 49 kilogramos, mientras que el de carne aviar se ubicó entre 47 y 49 kilogramos.
Los investigadores atribuyeron la expansión a la mejora en la calidad del producto, el desarrollo de bocas de expendio especializadas y, como factor probablemente determinante, el menor costo final por kilogramo, según precisó Brunori. El análisis destaca también la similitud culinaria con la carne bovina en numerosos cortes y preparaciones.
"Muchas familias comenzaron incorporando el cerdo principalmente por una cuestión de precio, pero con el paso del tiempo el hábito de consumo se consolidó también por preferencia, gusto y calidad percibida", señaló Franco.

En los países con alto consumo de proteína animal, la carne porcina se ubica entre 25 y 35 kilogramos por habitante al año, de acuerdo con los investigadores. El nivel actual de la Argentina se encuentra, por lo tanto, por debajo de ese rango de referencia.
En materia de comercio exterior, las exportaciones del complejo porcino totalizaron US$ 13,2 millones entre enero y septiembre de 2026, un 96% más que en el mismo período del año anterior, según el Informe Mensual de Exportaciones por Complejos del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA).

