
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) proyecta que el actual episodio de El Niño alcance una anomalía de la temperatura superficial del Pacífico tropical de hasta 3,8 °C por encima de la media entre noviembre de 2026 y enero de 2027, informó Infobae. La advertencia la presentaron el 21 de octubre en Ginebra la secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo, y el jefe de asuntos humanitarios de las Naciones Unidas, Tom Fletcher.
"Nunca hemos registrado un valor de 3,8 en el pasado. Durante algunos episodios de El Niño particularmente intensos, hemos observado valores cercanos a 3, los cuales tuvieron repercusiones muy significativas a nivel mundial", dijo Saulo.
La OMM estima que la fase de mayor intensidad se concentrará hacia fines de 2026, con efectos que podrían extenderse durante 2027. La anomalía describe el calentamiento de la superficie del mar en la zona donde se desarrolla el fenómeno, no un aumento de la temperatura media del planeta en la misma proporción.
El Instituto Internacional de Investigación sobre el Clima y la Sociedad (IRI) proyecta una anomalía de hasta 3,5 °C en la región Niño 3.4, en el Pacífico ecuatorial central, para los trimestres de octubre a diciembre y de noviembre a enero. La diferencia con la OMM responde a que cada institución usa áreas de observación, períodos de referencia y métodos de cálculo propios, según Infobae.
El IRI registró una anomalía semanal de 3,3 °C en la semana centrada el 14 de octubre, con cinco semanas consecutivas por encima de 3 °C. Entre julio y septiembre, el índice Niño 3.4 promedió 2,46 °C.

"No podemos impedir El Niño, pero sí podemos prevenir muchas de sus consecuencias humanas más graves", señaló Saulo.
Fletcher indicó que el episodio afectará a América Latina, África oriental y austral, Asia y la región del Pacífico. El director del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN), Felipe Costa, dijo a Infobae que las decisiones deben basarse en proyecciones por país y en la exposición de sectores como la agricultura, la ganadería y la electricidad.
En la región agrícola, las lluvias, la baja radiación y las bajas temperaturas ya demoran la siembra de maíz en el sur y el inicio de la cosecha de trigo en el norte, según el último Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. En Santa Fe, el gobierno provincial informó obras de prevención en 92 de las 100 localidades con mayor riesgo hídrico.

