Las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe registrarán un crecimiento promedio del 20% durante 2026, impulsadas por la reconfiguración del mercado global y la demanda sostenida sobre la infraestructura productiva y logística regional. Los datos se desprenden del informe anual de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
El saldo exportador previsto constituye la mayor expansión de los envíos de bienes regionales desde el repunte económico anotado a la salida de la pandemia en 2021. De acuerdo con el organismo internacional, el aumento del valor comercial estará motorizado por un alza del 11% en los precios promedio de las colocaciones al exterior y un incremento del 9% en los volúmenes físicos movilizados a través de los nodos logísticos continentales.

La matriz portuaria y el comercio transfronterizo sudamericano se ven impulsados por la creciente valoración internacional de los recursos naturales de la región. El reporte de la CEPAL destacó que durante el primer semestre del año los precios de los metales y minerales, considerados críticos para la transición energética de los mercados desarrollados, treparon más del 31%.
Las proyecciones oficiales estiman que 28 de los 33 países que integran el bloque continental lograrán cerrar el 2026 con alzas en la liquidación de sus exportaciones, mientras que en 16 de esos mercados las tasas de crecimiento superarán los dos dígitos.
El listado de la región es encabezado por Perú, con un salto exportador proyectado del 30%, amparado en el dinamismo del circuito minero metalífero. Le sigue México, con un repunte del 26% impulsado por los bienes tecnológicos y la manufactura traccionada por la integración industrial con Norteamérica. El tercer puesto es para Bolivia, con una estimación de crecimiento del 23%.
Para la República Argentina, la CEPAL pronostica que los despachos de bienes treparán un 19% al cierre del año, sostenidos tanto por la recuperación de las toneladas embarcadas de agrograneles como por los flujos energéticos. Como contrapartida, las importaciones argentinas registrarían una contracción del 3%.
El esquema de rutas marítimas y flujos de comercio internacional muestra un claro realineamiento hacia Oriente, marcado por los objetivos de seguridad económica y el resguardo de las cadenas de abastecimiento de materias primas.
Los envíos dirigidos a Asia (excluyendo a China) liderarán el esquema de crecimiento de la demanda con una expansión del 32% en su valor. Le siguen en importancia los despachos hacia Estados Unidos con un salto del 24%, el mercado de la Unión Europea con un alza del 20% y el destino bilateral a China, que registrará un incremento del 19%.
A nivel intrarregional, las ventas externas originadas en los puertos y fronteras de América del Sur verificarán un avance consolidado del 17%, en tanto que los flujos operados desde el Caribe anotarán una mejora del 11%.
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)

