
La Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) publicó su relevamiento mensual sobre la evolución de la campaña agrícola en la provincia de Santiago del Estero. El documento técnico evidenció un deterioro en el estado general de las plantaciones de trigo y garbanzo durante las últimas semanas. La proporción de lotes evaluados bajo condiciones regulares o malas se incrementó en cinco puntos porcentuales respecto del mes anterior, como consecuencia directa del estrés hídrico y térmico sostenido sobre la región norte.
La cosecha de trigo comenzó a registrar avances incipientes pero exhibe demoras generalizadas frente a los promedios históricos. Las localidades de Quimilí y Sachayoj reportaron un progreso de recolección del 10%, mientras que en la zona de El Palomar las maquinarias cubrieron el 15% del área sembrada. El déficit de agua afectó especialmente a distritos como Roversi, Frías y Los Juríes, donde los picos de calor condicionaron la etapa final de llenado de granos y redujeron las expectativas de rinde en la matriz agroexportadora.
El circuito comercial del garbanzo presenta un retraso operativo significativo en los campos santiagueños. Según los registros de la entidad, la cosecha de la legumbre aún no comenzó en el territorio provincial, marcando una fuerte caída logística en comparación con el 24% de avance que se reportaba a la misma altura del ciclo anterior. En enclaves como Sachayoj, la falta de precipitaciones combinada con temperaturas cercanas a los 40 grados impactó de lleno en el desarrollo final de las vainas, a pesar de que la siembra había iniciado con buenas reservas de humedad.
En el plano fitosanitario, la mayoría de las áreas relevadas no presentó plagas ni enfermedades severas que comprometan el volumen comercial, aunque el estrés ambiental propició la aparición de focos puntuales. En trigo, los monitoreos detectaron incidencias de roya anaranjada y roya negra en lotes de Bandera y Guardia Escolta, lo que obligó a realizar aplicaciones de fungicidas. En garbanzo, se registró la presencia aislada de chinches y rabia en parcelas cercanas a Frías y Quimilí, requiriendo intervenciones químicas de control.
Fuente: Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA)

