
Con el objetivo de cuidar los estatus zoofitosanitarios de la producción agropecuaria y la salud de los consumidores, en lo que va del año el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) desnaturalizó 45 toneladas de productos de origen vegetal, 30 mil unidades de material de propagación y 23 toneladas de productos y subproductos de origen animal, que eran transportados en forma irregular en rutas de las provincias de Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero.
Se trata del resultado de 18 operativos de verificación en ruta a transportes de animales en pie, productos vegetales y agroalimentos realizado en las provincias mencionadas, ámbito jurisdiccional del Centro Regional NOA Sur del SENASA.

En tanto, en 2025, en esas tres provincias el SENASA decomisó y desnaturalizó 30 toneladas de productos de origen vegetal, 5 unidades de material de propagación, 2 toneladas de productos y subproductos de origen animal, detectados siendo transportados en infracción en 28 operativos de verificación realizados en ruta.
El equipo regional implementa acciones integrales en ruta por medio de un sistema de barreras zoofitosanitarias que integran agentes de las coordinaciones de Sanidad Animal, Protección Vegetal e Inocuidad y Calidad Agroalimentaria abarcando todas las incumbencias del Organismo en un mismo lugar.

Para ello, el Centro Regional NOA Sur planifica los operativos en los que también participa personal de sus distintas oficinas locales. Elabora un cronograma, desde una perspectiva estratégica, que permite la rotación por las rutas de su ámbito de competencia, seleccionando los lugares de acuerdo a la época, buscando precisar los controles según el movimiento de animales o cultivos particulares.
Cada acción de este tipo es, al mismo tiempo, una actividad educativa para los productores y transportistas, teniendo como principal objetivo la difusión de las normas sanitarias, además de la aplicación de medidas correctivas en los casos que lo requieran.

Este tipo de inspecciones integrales son una acción que consolida la presencia del SENASA en las rutas, tanto en puntos de control cuarentenarios fijos como móviles y, con la incorporación de herramientas tecnológicas de monitoreo, que complementan la verificación física tradicional, se agrega eficiencia y modernización al trabajo.

