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Con el inicio de la primavera y el aumento de temperaturas, las condiciones se vuelven propicias para el desarrollo de las colonias de abejas. Cuando una colmena alcanza determinado tamaño, se produce su división natural: un grupo de abejas —con las reservas de miel necesarias para sostenerse mientras se instalan— abandona el lugar de origen junto con la reina para formar una nueva colonia.
A este fenómeno se lo conoce como enjambre y se manifiesta como una nube de insectos que vuela hasta posarse en un sitio determinado, sea un árbol, una pared o cualquier otra superficie. El período de enjambrazón puede extenderse desde algunas horas hasta incluso dos o tres días, mientras las abejas exploradoras buscan una ubicación definitiva.
En este contexto, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) brinda una serie de pautas para saber cómo actuar ante la formación de enjambres en zonas urbanas y periurbanas. Aunque su aspecto pueda generar alarma, los enjambres suelen tener un comportamiento dócil, ya que al salir de la colmena, las abejas tienen reservas de miel suficientes, por lo que el riesgo real para las personas y/o mascotas es bajo.
Sin embargo, ante la observación de un enjambre en la vía pública, zonas de chacras o domicilios particulares, se recomienda no acercarse ni intentar espantarlas, así como tampoco manipular o retirar el enjambre por cuenta propia. En su lugar, lo primero que se debe hacer es comunicarse con las administraciones apícolas provinciales o al Programa Nacional de Sanidad Apícola del SENASA, para facilitar el contacto con apicultores rescatistas.

Asimismo, varias jurisdicciones cuentan con registros propios de rescatistas que operan en zonas urbanas y suburbanas, por lo que se recomienda consultar en el municipio o jurisdicción local. También se puede recurrir a asociaciones o grupos de apicultores, que en muchos casos colaboran activamente en estos rescates. En caso de no obtener respuesta por ninguna de estas vías, contactar al cuerpo de bomberos o a defensa civil.
Cabe destacar que, de acuerdo a la Resolución N.° 302/2016, nuestro país mantiene la alerta sanitaria por el pequeño escarabajo de las colmenas (PEC), debido al riesgo epidemiológico que significa su presencia en países limítrofes como Brasil, Bolivia o Paraguay.
Ante esta situación, se recuerda que al momento de manipular o retirar el enjambre, los apicultores deben tener los recaudos sanitarios necesarios y verificar que no se registren ejemplares del PEC, ya que los escarabajos pueden trasladarse grandes distancias y acompañar al enjambre en su vuelo hasta finalmente instalarse en algún sitio.

Ante cualquier sospecha, deben notificar inmediato al SENASA por WhatsApp al (11) 5700–5704; por correo electrónico a notificaciones@senasa.gob.ar; a través del formulario web Avisá al Senasa; de forma presencial o telefónica en la oficina más cercana del organismo; o mediante el formulario N.° 6.144 de Sospecha de PEC, disponible en la aplicación SIG APP Formularios. Para consultas generales sobre enjambres, comunicarse a apicultura@senasa.gob.ar.


