
El 61,7% del trigo mantiene una condición buena a excelente, pero la persistencia de cielos cubiertos y lloviznas reduce la radiación en etapas críticas y podría comprometer el potencial de rendimiento si no se revierte, según el Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, con datos al 21 de octubre. El cultivo ocupa 6,5 millones de hectáreas en la campaña 2026/27, frente a 6,7 millones en el ciclo anterior.

Las heladas de septiembre y las de mediados de octubre, cuyos daños todavía se están evaluando, dejaron mermas de entre 10% y 15%, principalmente en siembras tempranas y ciclos cortos del sur de Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y La Pampa, según los colaboradores de la entidad.
La mejora en la oferta hídrica de la semana previa no se tradujo en cambios considerables en la condición del cultivo, indicó la Bolsa. La baja radiación reduce el cociente fototermal, un indicador vinculado a la fijación de granos.
El 38,1% del trigo transita entre floración y llenado de granos, concentrado en el centro y el norte del área agrícola. En Buenos Aires y La Pampa, las bajas temperaturas mantienen al cultivo entre macollaje y espigazón.

La alta humedad ambiente favoreció el avance de enfermedades foliares, y en los lotes en floración se suman aplicaciones preventivas contra la fusariosis. En el extremo norte del área agrícola, las lloviznas demoran el inicio de la cosecha y generan preocupación por la calidad del grano.

