
El trigo y la cebada de La Pampa atraviesan su período crítico con un deterioro del estado general respecto de agosto, por las heladas y la falta de agua, según el relevamiento del Departamento de Información Agroeconómica (DIA) de la Bolsa y Cámara de Cereales de Córdoba (BCCBA) realizado entre el 28 de septiembre y el 4 de octubre. La superficie estimada es de casi 250.000 hectáreas de trigo y 44.000 hectáreas de cebada.

Casi nueve de cada diez reportes de técnicos zonales indicaron síntomas de estrés térmico por heladas, de leves a altos, y cerca de ocho de cada diez refirieron estrés hídrico. Las heladas de fines de agosto y mediados de septiembre frenaron el desarrollo del cultivo, y en el centro-norte se reportó quemado de hojas.
Los daños más severos fueron puntuales, con pérdidas de hasta el 30% de la superficie en lotes sembrados temprano en Agustoni. En sanidad, la presión fue baja, con presencia de mancha amarilla y, con muy baja incidencia, roya anaranjada.

La cebada fue el cultivo más afectado por las bajas temperaturas. La mayoría de los reportes indicó daños por heladas, con quemado generalizado del follaje, necrosis de tejidos y, en algunos casos, muerte de macollos. Se observaron mancha en red y escaldadura.
En ambos cultivos, la BCCBA indicó que resta evaluar la capacidad de recuperación y el impacto de los daños sobre el rendimiento potencial.
Después de tres meses con lluvias por encima de lo normal, las de septiembre fueron inferiores al promedio histórico en casi toda la provincia, con déficits más marcados en el norte y el noreste. El pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa lluvias superiores a lo normal, lo que permitiría recomponer reservas, aunque también aumentaría el riesgo de roya amarilla y mancha amarilla, según los técnicos. Las temperaturas inferiores a lo normal mantendrían la posibilidad de nuevas heladas.


