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El precio de exportación del aceite de soja argentino subió en 2026 con menor intensidad que en Chicago: desde fines de febrero, cotizó en promedio un 24% por debajo del mercado estadounidense, con una brecha máxima de 33%. Así lo señala un informe de Matías Contardi y Emilce Terré publicado en el Informativo Semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) del 9 de octubre.
En junio, el aceite de soja llegó en Chicago a US$ 1.747 por tonelada, un 60% más que en enero y cerca del máximo nominal de abril de 2022. Aunque luego retrocedió, todavía acumula una suba de alrededor del 40% en el año.
Según los autores, la diferencia responde a un cambio estructural de los últimos 25 años: el crecimiento de los biocombustibles como motor de la demanda de granos. En la Argentina, la demanda de aceite se orienta al consumo alimentario y a la exportación, por lo que reaccionó menos a la suba de la energía.

De acuerdo con datos de la OCDE citados en el informe, el maíz destinado a bioetanol pasó de 22 millones de toneladas (Mt) en 2000 a 144 Mt diez años después, y se estima en 205 Mt para 2026. En el biodiésel, el uso de soja pasó de menos de 40 Mt en 2011 a 89 Mt proyectadas para 2026, el 24% del consumo global de la oleaginosa, según Oil World.
Estados Unidos y Brasil concentran el 79% de la producción mundial de bioetanol y el 77% del biodiésel a base de soja. Estados Unidos destina cerca de 150 Mt de maíz por año a bioetanol, más de dos quintos de su consumo interno del cereal. Brasil usará este año 21 Mt, el 22% de su consumo interno, 2,8 veces lo de hace cinco años.
En aceite de soja, cada uno de los dos países destinaría unas 7 Mt a uso industrial en la campaña 2025/26, según el USDA: más de la mitad del aceite estadounidense y el 64% del brasileño.

Según el informe, el precio de la energía afecta ahora a los granos por dos vías: los costos de producción y la sustitución entre combustibles fósiles y biocombustibles. En Brasil, la suba del petróleo elevó el precio interno del maíz y le restó competitividad exportadora: sus envíos suman 14,5 Mt en 2026, un 13% menos que el promedio de seis años, pese a una oferta 25% mayor.
En Estados Unidos, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) elevó un 77% frente a 2025 los mandatos de mezcla vinculados al aceite de soja, lo que implica procesar 3,7 Mt más de la oleaginosa. Así, casi todo el aceite estadounidense se consume en el mercado interno.
Los autores concluyen que, ante shocks en la demanda de biocombustibles, los precios de los orígenes con mayor peso de esa demanda tenderán a separarse del resto, aunque la diferencia nunca será total porque los precios internacionales tienden a arbitrarse.


