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Desde el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) celebramos y avalamos el dictamen de comisión sobre los proyectos de ley del Marco Regulatorio del Mercado de Carbono (Expedientes S-718, 808 y 865/26), al considerarlo un avance decisivo para consolidar la sostenibilidad, la previsibilidad y la competitividad del sector productivo nacional reconociendo el valor de los activos ambientales que genera nuestro país.
Destacamos especialmente que la normativa consagra la propiedad de los créditos a favor de los titulares de los proyectos y respeta el dominio originario de los recursos y el federalismo ambiental, garantizando un esquema donde los Aportes de Mitigación destinados a mercados voluntarios puedan comercializarse libremente y sin autorizaciones administrativas previas ni trabas burocráticas. Asimismo, valoramos el otorgamiento de estabilidad fiscal por 10 años, la exención de derechos de exportación y la creación de un Registro Nacional (ReNaRe) ágil, gratuito y declarativo que evita la doble contabilización sin transformarse en una aduana regulatoria, permitiendo canalizar financiamiento climático e integrar al agro argentino en los mercados globales con plena integridad ambiental y seguridad jurídica. Es por lo expuesto que solicitamos al Senado de la Nación a tratar y aprobar de manera urgente el proyecto de ley de Mercados de Carbono. La medida busca dotar al país de un marco regulatorio indispensable para monetizar las buenas prácticas ambientales del campo y transformar la captura de carbono en un motor clave de ingreso de divisas.
Según proyecciones del sector técnico y ambiental agroindustrial, el establecimiento de reglas claras para la comercialización de créditos de carbono le permitirá a la Argentina captar entre USD 1.400 y USD 3.900 millones anuales, además de apalancar inversiones territoriales directas por más de USD 2.000 millones en el mediano plazo.
Actualmente, el país cuenta con más de 40 proyectos en ejecución, restringidos de manera casi exclusiva a mercados voluntarios. La aprobación de la norma y su articulación con los mercados regulados internacionales —como el Artículo 6 del Acuerdo de París o el programa CORSIA de la aviación comercial— permitirá duplicar la cantidad de desarrollos en el corto plazo y acceder a cotizaciones por tonelada de CO2 que triplican los valores actuales.
Asimismo, y como complemento fundamental del marco normativo en discusión, desde el CAA remarcamos la importancia de actualizar la agenda climática soberana mediante la presentación de la NDC 3.0 de la Argentina ante la ONU. La consolidación del Inventario Nacional de GEI y de metas de reducción transparentes resulta estratégica para dotar de validez y solidez técnica a las certificaciones nacionales. Este paso es imprescindible para integrar al país en los mecanismos del Artículo 6 del Acuerdo de París (ITMOs) y garantizar que los desarrollos agroindustriales locales cumplan con los estándares de acreditación internacional requeridos por esquemas como CORSIA.
"La agroindustria argentina reúne condiciones diferenciales únicas mediante el manejo de suelos, la ganadería regenerativa, la actividad forestal, la bioenergía y el biocarbón. Pero para transformar esa ventaja competitiva en inversión y empleo genuino necesitamos previsibilidad e institucionalidad legal de manera prioritaria", remarcó Gustavo Idígoras, Presidente del CAA.

