• 4 min de lectura
• 4 min de lectura

La campaña de maíz 2025/26 en Santiago del Estero cerraría con una producción de 4,3 millones de toneladas, tras una cosecha que se extendió en algunas zonas hasta fines de agosto y comienzos de septiembre, según el informe del Departamento de Información Agronómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba, con relevamiento del 7 al 13 de septiembre.
Para la nueva campaña, la entidad proyecta un recorte del 19% en el área de maíz.

Según los referentes de la zona, las abundantes precipitaciones durante el período de cosecha, la falta de piso, la elevada humedad del grano y los mayores costos de secado condicionaron el avance de las labores.
Los rendimientos mostraron una marcada variabilidad, afectados por la combinación de estrés hídrico y térmico, quebrado y vuelco de plantas, enfermedades de caña y la incidencia del complejo del achaparramiento del maíz, asociado a la presencia de chicharrita.
Los valores más bajos se ubicaron entre 38 y 40 quintales por hectárea en Bandera, Guardia Escolta, Colonia Alpina y Pampa de los Guanacos, mientras que los máximos alcanzaron 90 quintales en Bandera y 75 en Quimilí. El rendimiento provincial cerraría por encima de la campaña anterior, aunque por debajo del promedio histórico. El volumen de producción se explica principalmente por el aumento del área sembrada, que superó en un 70% a la de la campaña 2024/25.

Septiembre comenzó con más del 80% de la superficie de girasol sembrada. El avance se ubicó por debajo del registrado a igual fecha de la campaña anterior, aunque por encima del promedio histórico.
La condición general del cultivo se mantuvo entre excelente y buena en la mayor parte del área relevada. En los departamentos Moreno y Alberdi se registraron los estadios más avanzados, con el cuarto y el tercer par de hojas verdaderas, respectivamente. Solo en Colonia Alpina se reportaron síntomas leves de estrés por bajas temperaturas, que ralentizaron la emergencia.
En Quimilí, según los colaboradores de la entidad, la evolución de los cultivos dependerá del aporte de lluvias durante la primavera. En materia sanitaria, en Belgrano se observó presencia media de oruga cogollera y cortadoras, mientras que en Moreno y Rivadavia se reportaron presencias bajas de distintas plagas.

Un nuevo relevamiento identificó una mayor concentración de lotes con maíz voluntario en los departamentos de Belgrano y Moreno. Su seguimiento resulta relevante porque las plantas voluntarias pueden actuar como puente verde y favorecer la persistencia de la chicharrita entre campañas.
Según los técnicos, en sectores de Belgrano las demoras en la cosecha, el vuelco de plantas y la permanencia de espigas en superficie favorecieron nuevas emergencias, mientras la escasez de heladas permitió la supervivencia de plantas en lotes sin control. En zonas con menor disponibilidad hídrica, como Pampa de los Guanacos, la baja presencia estaría más asociada a limitaciones para la emergencia que al manejo.
El Informe N° 50 de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis señaló una disminución de las poblaciones del vector durante la primera parte de septiembre. En el NOA, las capturas se desplazaron hacia categorías de menor abundancia: de 1 a 4 adultos por trampa en el 27% de los casos y de 5 a 20 en el 47%. En el NEA, el vector estuvo presente en el 54% de las localidades relevadas.

El Servicio Meteorológico Nacional estima una probabilidad del 100% de que se mantenga la fase El Niño durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre, con mayores chances de que el evento sea muy fuerte.
Para Santiago del Estero, sin embargo, el pronóstico del SMN para ese trimestre indica precipitaciones dentro de los valores normales y temperaturas superiores a lo normal en toda la provincia. En la capa arable se observan niveles bajos de agua útil en sectores del oeste y del norte.

