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La Región Patagónica posee una condición fitosanitaria privilegiada, que es reconocida internacionalmente como Área Libre de Moscas de la Fruta. Este logro permite acceder a los mercados más exigentes del mundo, como Estados Unidos y China. Para sostener esta condición, las instituciones del sector frutícola trabajan de manera coordinada.
Al trabajo cuarentenario que se realiza en las Barreras Zoofitosanitarias del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), verificando los productos que ingresan a la región, se suman las acciones de vigilancia fitosanitaria y prevención que implementa el Programa Nacional de Control y Erradicación de Mosca de los Frutos (PROCEM) – Región Patagonia, ejecutado por la FUNBAPA.

Dado que las Moscas de la Fruta pueden encontrar refugio en los árboles frutales (como cítricos, frutales de carozo y pepita, higueras, entre otros), una parte vital de esas acciones, las desarrollan las brigadas del PROCEM, cuyo personal, debidamente identificado, realiza tareas específicas como:

Tratamientos fitosanitarios en especies hospedantes, priorizando aquellos sitios identificados como de mayor riesgo o asociados a la presencia de la plaga. Estas medidas tienen como finalidad disminuir la disponibilidad de sitios de reproducción y desarrollo en el área urbana.
Poda y erradicación de hospedantes, priorizando aquellos que presentan frutos susceptibles de infestación o que constituyen sitios potenciales de reproducción de la plaga. Estas acciones buscan reducir la disponibilidad de hospederos y limitar las condiciones favorables para el desarrollo y dispersión de la plaga.

El Programa constituye una herramienta fitosanitaria que aporta beneficios directos a la competitividad de la fruticultura regional. En ese sentido, el sector productivo financia sus acciones mediante un canon que se aplica a la fruta destinada a exportación, mercado interno e industria. Estos recursos permiten fortalecer el sistema de vigilancia fitosanitaria, modernizar la infraestructura, incorporar nuevas tecnologías y optimizar los sistemas de liberación de insectos estériles.
Además, el ciudadano que recibe al brigadista del PROCEM está participando activamente en la protección del trabajo, la exportación y la economía de toda la región patagónica.

