
El complejo agroindustrial manisero de la Argentina se ubica como el segundo mayor proveedor global de la oleaginosa, concentrando el 21,3% de las exportaciones mundiales. De acuerdo con el último reporte técnico elaborado por la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), las operaciones de comercio exterior de esta cadena de valor generan un ingreso de divisas estimado en US$ 1.100 millones por campaña.
El mercado internacional del maní opera un volumen de 4,8 millones de toneladas por ciclo. En ese esquema de intercambios, la India encabeza los despachos con 1,1 millones de toneladas, equivalentes al 22% de la oferta global. La Argentina lo secunda al colocar 1,02 millones de toneladas. La nómina de principales exportadores se completa con China, Estados Unidos, Brasil y Sudán.

Del lado de la demanda, las importaciones globales promedian los 4 millones de toneladas anuales. La Unión Europea constituye el destino principal al absorber el 22,8% del volumen (917.000 toneladas). El segundo mayor comprador es China, que demanda más de 700.000 toneladas, seguido por Indonesia, Vietnam, México y Rusia.
En términos de producción primaria, la matriz manisera nacional promedia un volumen de 1,4 millones de toneladas por ciclo. Esta cifra representa el 3% del mercado global, el cual asciende a 50,7 millones de toneladas y es traccionado por China, India y Nigeria. A nivel interno, el núcleo productivo se concentra geográficamente en la provincia de Córdoba, jurisdicción que aporta el 75,4% de la cosecha total. La superficie implantada se extiende también hacia Buenos Aires, que participa con el 12,9%, seguida por La Pampa, San Luis y Santa Fe.

En cuanto a la industrialización y agregado de valor, la Argentina procesa aproximadamente 193.000 toneladas para molienda, lo que representa el 1% de la transformación mundial. Además del procesamiento primario, la matriz productiva del sector implementa un esquema de economía circular. Este modelo industrial permite la utilización integral del cultivo, derivando los residuos orgánicos de la cosecha y el procesamiento hacia la generación de energía biomásica y la elaboración de materiales e insumos de mayor valor agregado.
El mercado de consumo humano de maní en grano absorbe más de 24 millones de toneladas a nivel global. Mientras China y Nigeria lideran la demanda volumétrica y per cápita, la Argentina registra un consumo interno de 91.000 toneladas anuales, lo que equivale a una ingesta de 2 kilogramos por habitante al año. Esta baja tasa de absorción en el mercado doméstico, combinada con la capacidad de procesamiento instalada, define el marcado perfil exportador del complejo manisero nacional.
Fuente: Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA)

