Tras el vencimiento del esquema temporario de alícuotas del 10%, el gobierno de Estados Unidos oficializó una nueva serie de aranceles adicionales sobre los bienes importados desde 60 socios comerciales que concentran el 99% de sus compras externas.
Para fundamentar la decisión, la administración estadounidense apeló a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, argumentando que los países alcanzados han fallado en implementar o hacer cumplir de manera efectiva las normativas contra la comercialización de productos fabricados bajo esquemas de explotación laboral y trabajo forzoso.
Esta nueva disposición surge luego de que un fallo de la Corte Suprema de EE.UU. dejara sin efecto el formato original de aranceles recíprocos presentado a comienzos de año.



