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La llegada del crucero Ventus Australis —con capacidad para 210 pasajeros— marca el puntapié inicial de un nuevo ciclo operativo que consolida la relevancia estratégica de la terminal fueguina como puerta de entrada al turismo antártico y austral.
El desarrollo de esta temporada se inscribe dentro de un programa de infraestructura portuaria y mejores servicios a cruceros y pasajeros, y una utilización más eficiente de los recursos portuarios, que se invierten exclusivamente en el mismo Puerto.
Con obras de mantenimiento integral y una dotación de personal más eficiente, la terminal mejoró las condiciones edilicias de sus instalaciones (iluminación, demarcación, sanitarios, entre otras tareas esenciales) y garantiza el mantenimiento las 24 horas del día, los siete días de la semana, en todo el puerto.
Entre los trabajos principales de infraestructura se destaca el recambio integral de 75 defensas en el muelle principal, una intervención clave para garantizar la seguridad en las maniobras de amarre.
Asimismo, ANPYN avanza en la optimización de prestación de servicios críticos de agua y energía eléctrica, así como la actualización tecnológica de la red de protección contra incendios, brindando un entorno de seguridad para la operatoria y una mejora en la calidad del servicio a los buques.
La temporada cuenta, además, con el nuevo Reglamento de Operaciones, que aporta previsibilidad al ingreso, egreso y contratación de servicios para todos los buques -turísticos y de carga- que operen en el puerto.
En paralelo con las obras y el mantenimiento, se implementaron medidas orientadas a la optimización de los costos operativos para las líneas navieras y operadores locales. Estas acciones permitieron alcanzar una reducción tarifaria superior al 10%, acompañada por un esquema de tarifas simplificado y adaptado a las condiciones del mercado internacional.
Con más de 590 recaladas confirmadas, que representan un incremento de 100 recaladas más que la temporada previa, el Puerto de Ushuaia se consolida como destino de jerarquía internacional para el turismo de cruceros, reforzando la confianza que las principales empresas navieras continúan depositando en la capacidad operativa, la seguridad y los servicios del puerto.
Asimismo, la actividad de cruceros se consolida como un motor económico fundamental y un potente dinamizador para la ciudad de Ushuaia. Cada recalada genera un impacto directo y multiplicador sobre la economía local, impulsando de manera transversal al sector hotelero, gastronómico, el comercio minorista, los prestadores turísticos y los servicios de transporte fluvial y terrestre, lo que fortalece el empleo genuino y el desarrollo de toda la región.

