
El Puerto de Rosario opera como un nodo logístico cetral en el circuito del comercio exterior argentino. Ubicado estratégicamente sobre la Vía Navegable Troncal (VNT) de la Hidrovía Paraná-Paraguay, el recinto abarca una superficie operativa de 120 hectáreas y se posiciona como el complejo portuario de mayor relevancia institucional en la provincia de Santa Fe
Su plataforma bimodal canaliza de manera sostenida las exportaciones agroindustriales y las cargas generales provenientes de la Región Centro, así como de las provincias productoras del Noreste (NEA) y Noroeste (NOA) argentino. La integración de estos flujos logísticos permitió que el puerto superara el millón de toneladas transferidas durante el primer trimestre de 2026.
La gestión, dirección y explotación comercial del complejo se encuentra a cargo del Ente Administrador del Puerto de Rosario (ENAPRO). Este organismo basa su origen institucional en las disposiciones de la Ley Nacional de Actividades Portuarias N.º 24.093, complementada a nivel local por la Ley Provincial N.º 11.011 de Santa Fe. Mediante esta arquitectura legislativa, el ente se constituyó formalmente como una persona jurídica pública no estatal, cuyo mandato fundacional es preservar el destino comercial de la terminal y garantizar su uso público.
La función central del ENAPRO no consiste en la operación directa de las cargas en los muelles, sino en el control y la gestión del esquema de concesiones otorgadas al sector privado. La conducción institucional se estructura mediante un Consejo Directivo de carácter tripartito, con participación directa de los sectores públicos, empresariales y sindicales vinculados a la actividad.
El directorio está presidido actualmente por Graciela Alabarce e integrado por representantes de diversas áreas clave de la cadena de valor, incluidos productores agropecuarios, cámaras de agencias marítimas, firmas importadoras y exportadoras, prestadores de servicios a buques, trabajadores portuarios y delegados institucionales de la Municipalidad de Rosario.

La capacidad de transferencia del puerto se sustenta en una sólida red de conectividad bimodal que facilita el ingreso y egreso ágil de las mercaderías. Por vía terrestre, el complejo cuenta con un acceso directo a través de la red de avenida de circunvalación, que lo enlaza con las rutas nacionales 9, 11, 33, 34 y 178, y con las trazas de las rutas provinciales 14, 18 y 21. De acuerdo con los registros del ente administrador, el transporte automotor de cargas concentra actualmente el 95% del ingreso de volúmenes al recinto.
En el frente ferroviario, la infraestructura dispone de conexiones operativas directas con las redes troncales de las empresas Nuevo Central Argentino (NCA) y Belgrano Cargas. Un diferencial técnico de alto valor para la terminal es el desarrollo de su red interna con accesos de trocha mixta o bitrocha. Este esquema de rieles convergentes permite la operatoria concurrente de formaciones de distintos anchos de vía, asegurando un ritmo de descarga que puede alcanzar los 200 vagones en ciclos logísticos de 24 horas.
Las operaciones comerciales están divididas en unidades de negocio concesionadas. Entre ellas se incluye la operatoria de la firma Santa Rosa en el segmento de extracción de áridos. Esta planta industrial abastece al mercado local de la construcción procesando cinco calidades distintas de arena, con silos de clasificación de 960 metros cúbicos y grandes piletas de acopio en tierra preparadas para almacenar hasta 6.000 metros cúbicos de materia.
La unidad especializada en el manejo intensivo de commodities para la agro exportación, operada bajo la concesión de Servicios Portuarios (Sepor), comprende una superficie de 20 hectáreas con más de 70.000 metros cuadrados de instalaciones de acopio cubiertas. Su configuración fluvial presenta dos muelles de atraque simultáneo diseñados para la carga directa de buques Panamax.
Para la recepción terrestre desde el hinterland agrícola, la instalación cuenta con diez plataformas hidráulicas volcadoras de camiones. Seis de estas pueden operar de manera simultánea en el pico de la cosecha, lo que asegura a la concesionaria un flujo de descarga continuo de hasta 1.000 unidades diarias.
La capacidad de almacenamiento total de la terminal asciende a 220.000 toneladas, que se encuentran distribuidas en celdas y silos verticales con capacidades que oscilan entre las 800 y las 1.200 toneladas. Este esquema se complementa por silos menores de 200 a 300 toneladas de capacidad, orientados a la segregación técnica de especialidades, y una cámara frigorífica adicional de 2.700 metros cuadrados. El flujo logístico de esta unidad se destina a la exportación de granos crudos como soja, trigo, sorgo y maíz hacia mercados de alta demanda en China, Brasil y Egipto.

La unidad multipropósito, concesionada a la firma Terminal Puerto Rosario (TPR), abarca una extensión de 65 hectáreas e incluye una infraestructura fluvial compuesta por tres muelles corridos que totalizan 1.600 metros lineales de frente de atraque continuo para buques de ultramar.
Para el acopio y consolidación de mercaderías generales, TPR dispone de un área de almacenamiento en galpones cerrados , a los que se suma una instalación de cámara frigorífica de destinada a productos perecederos. En el rubro de procesamiento de graneles líquidos, la instalación cuenta con una batería conformada por 26 tanques verticales que suman una capacidad de 78.000 metros cúbicos. Estos depósitos están integrados mediante una red de ductos subterráneos presurizados.

La logística de contenedores, que en meses de alta demanda ha registrado movimientos superiores a los 38.000 TEUs y casi 400.000 toneladas transferidas, se ejecuta mediante un parque de autoelevadores Reach Stackers y grúas móviles portuarias Gottwald. La terminal cuenta además con plazoletas equipadas con tomas Reefer para unidades refrigeradas, balanzas fiscales, escáneres aduaneros y áreas segregadas para el manejo de cargas peligrosas bajo código IMO.
Para el despacho de graneles sólidos, el recinto opera con equipos mecanizados Truck Unloaders y Shiploaders que aseguran un ritmo sostenido de embarque de 1.000 toneladas por hora. Esta operatoria se complementa con el sistema Revolver, un mecanismo especializado para la carga limpia de buques mediante contenedores de volteo con spreaders rotativos, reduciendo drásticamente la emisión de material particulado.
En paralelo a la intensa operatoria comercial, el ENAPRO administra de forma directa la Nueva Terminal Fluvial (NTF) de Rosario, una infraestructura concebida para el tránsito de pasajeros y el desarrollo recreativo. Durante 2026, el Gobierno de Santa Fe destinó una inversión superior a los $2.600 millones para concretar la reconstrucción estructural integral de sus muelles y defensas.

En términos operativos, la terminal registró el paso de casi 40.000 pasajeros durante la temporada estival de 2025/2026. Desde la Terminal Fluvial se realiza el cruce regular hacia la reserva natural de la Isla Sabino Corsi, zarpan las excursiones náuticas y aloja el programa didáctivo inmersivo "Río 360".
El reacondicionamiento edilicio y la modernización de la infraestructura proyectan, a mediano plazo, lograr las certificaciones de seguridad necesarias para viabilizar formalmente el arribo de buques de cruceros internacionales a las costas rosarinas.
Fuente: Ente Administrador del Puerto de Rosario (ENAPRO) / Gobierno de Santa Fe

