El astillero efectuó la recorrida de las válvulas de casco y descarga, el desmontaje y montaje de las rejillas de las tomas de mar y los guardacabos, y la medición de los huelgos del timón y de la caída de la línea de eje. También realizó tareas de hidrojetting en la obra viva y la obra muerta, es decir en las partes del casco situadas por debajo y por encima de la línea de flotación.
La reparación incluyó además la renovación de acero grado A y una intervención sobre la pala del timón de estribor, que posteriormente fue sometida a una prueba neumática.
Entre los controles efectuados figuran sondajes ultrasónicos y ensayos no destructivos en las costuras del acero renovado, técnicas que permiten verificar el espesor del material y detectar fallas internas sin dañar la estructura.