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El Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca (CGPBB) presentó la primera Memoria Ambiental de la Comunidad Portuaria, un informe que reúne en un solo documento el desempeño ambiental del Consorcio y de nueve empresas que operan en el complejo: Profertil, Louis Dreyfus Company, Cargill, ADM Agro, Boortmalt, Compañía Mega, Bunge, Terminal Bahía Blanca y Puerto Frío.
La publicación se elaboró con el acompañamiento técnico de la Fundación Valenciaport, en el marco de una asistencia que, según la propia fundación, comenzó en octubre de 2022. De acuerdo con el comunicado del Consorcio, el objetivo es contar con una herramienta de gestión y comunicación que fortalezca la transparencia ambiental del puerto. Cada empresa detalla sus certificaciones, sus sistemas de monitoreo y los proyectos que tiene en carpeta.
Varias empresas informan avances en el uso de energía renovable. Profertil cubrió en 2024 el 76% de su suministro eléctrico con fuentes renovables y proyecta llegar al 100% en el corto plazo. Con el proyecto "La Isla", orientado a bajar los consumos por tonelada producida, la planta de fertilizantes redujo un 6% el consumo de agua, un 24% el de energía eléctrica y un 10% el de gas natural.
Compañía Mega abastece la totalidad de sus operaciones con energía renovable, a partir de un acuerdo con YPF Luz. Bunge incorporó un suministro parcial de energía eólica de Pampa Energía e YPF Luz, con la intención de ampliarlo en forma progresiva.
En escala más chica, Puerto Frío ya opera un galpón con energía fotovoltaica aislada de la red y reemplazó por equipos eléctricos seis autoelevadores y transpaletas. Entre sus proyectos figura un sistema solar de 350 kW conectado a la red. Cargill instaló paneles solares en su edificio administrativo en octubre de 2024.
En la operación de granos, el foco está puesto en el material particulado. Cargill tiene operativo desde comienzos de 2024 un sistema de supresión de polvo para la carga de buques, y monitorea en forma periódica el PM10 en el perímetro de su planta. Terminal Bahía Blanca ya reemplazó más de 30 filtros ciclónicos de baja eficiencia por filtros de mangas, y sigue un plan iniciado en 2016 para reducir su huella ambiental un 10% en diez años. La empresa también exportó los equipos con PCB de la planta para su tratamiento y disposición final.
La certificación ISO 14001 de gestión ambiental aparece en buena parte del complejo: la tienen Profertil, que la obtuvo en 2003, Louis Dreyfus Company, ADM Agro, Boortmalt, Compañía Mega y el propio Consorcio, que la sumó en 2019.

El Consorcio aplica un Plan de Gestión Ambiental en el marco de la Resolución 263/2019 del Ministerio de Ambiente bonaerense, que exige monitoreos continuos de agua y sedimentos para evaluar la calidad del estuario tras las obras de dragado. A eso se suma el monitoreo de la calidad del aire en toda el área portuaria, que incluye el registro continuo de ruido.
Para el agua, el puerto opera tres boyas ambientales que miden en forma continua pH, temperatura, conductividad, turbidez y oxígeno disuelto, con datos de consulta en línea. Por fuera de las exigencias normativas, el Consorcio también monitorea las comunidades biológicas del estuario, los hidrocarburos en agua y el polen ambiental, este último junto al Instituto de Alergias del Sur.
Entre los proyectos en carpeta figuran sensores de alerta temprana de hidrocarburos en agua, un punto de carga para vehículos eléctricos alimentado con energía solar y la instalación de paneles fotovoltaicos en techos de galpones portuarios y en el estacionamiento.
La memoria fija seis ejes ambientales con horizonte en 2030: reducción de emisiones, transición energética, gestión sostenible de recursos, protección del entorno natural, innovación y digitalización, y vinculación con la comunidad.
El documento es además el punto de partida de ECOBAHÍA-PORT, un grupo de trabajo que el Consorcio conformará con las empresas del complejo y la asistencia de la Fundación Valenciaport. Sus líneas de acción incluyen la economía circular, la medición conjunta de la huella de carbono del puerto, la eficiencia energética y la adaptación al cambio climático, con la posibilidad de crear un observatorio para su seguimiento.

