Hay fronteras que no figuran en los mapas. Esta semana, Puerto Ciudad propuso otra forma de medirlas: por los vínculos que un puerto es capaz de construir.
Entre el 15 y el 18 de septiembre, distintas líneas del programa impulsado por el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén atravesaron escuelas, clubes, una unidad sanitaria y espacios comunitarios. Prevención, salud, inclusión, arte y ambiente parecieron asuntos diferentes. En el territorio dejaron de serlo.
El recorrido comenzó en la Escuela Técnica N.º 3, donde el programa de Prevención de Consumos Problemáticos con y sin Sustancias abrió un espacio de trabajo con adolescentes. Prevenir también es eso: hablar y escuchar antes de llegar tarde.
Después llegó Campeones Saludables. En La Dulce, la Unidad Sanitaria recibió a chicos y chicas de Deportivo La Dulce y abrió la convocatoria a la comunidad. El dispositivo continuó en Defensores de Fernández y, el viernes, con Villa del Parque y Huracán en la Liga Necochea de Fútbol. En dos días fueron controlados 412 chicos y chicas. Porque antes de preguntarnos cómo juegan nuestros hijos, hay una pregunta más importante: ¿sabemos cómo están?




