Nueva sistemática condiciona el cobro al análisis regulatorio y exige comprobación técnica de los costos extraordinarios alegados por las empresas de navegación

Publicado el 03/11/2026 16h06

Brasilia, 15/09/2026 - La Agencia Nacional de Transportes Acuáticos (ANTAQ) reforzará la supervisión sobre el cobro de la llamada tasa por estiaje, o Low Water Surcharge (LWS), aplicada por compañías de navegación en períodos de restricción hidrológica en la Región Amazónica. A partir de la nueva sistemática, la institución de la sobretasa estará condicionada a la homologación regulatoria de la Agencia, con un análisis individualizado de la información presentada por cada empresa. La medida fue publicada en el Diario Oficial de la Unión (DOU) de este martes (15).

En la práctica, la simple comunicación de la intención de cobro no será suficiente para que la sobretasa se aplique a los usuarios. Las compañías deberán informar previamente a la ANTAQ, con una antelación mínima de 30 días, y presentar los elementos técnicos, operativos y económicos que sustenten la medida, demostrando la relación entre las condiciones de los ríos, los impactos sobre la operación, eventuales reducciones de capacidad o costos adicionales y el valor propuesto para el cobro.

El análisis podrá resultar en homologación, homologación con condicionantes o no homologación. A partir de ahí, la Agencia acompañará la aplicación de la sobretasa y podrá revisar su decisión ante nuevas informaciones o cambios en las condiciones hidrológicas, además de evaluar posteriormente si los impactos y costos proyectados por las empresas efectivamente se confirmaron.

Homologación tácita y reglas de transición

La sistemática también prevé situaciones de homologación tácita. Podrá ocurrir después del plazo decisorio de 30 días, contado a partir de una comunicación suficientemente instruida y descontadas eventuales suspensiones para diligencias, o antes de ese plazo, cuando se alcance un nivel hidrológico o una situación operativa reconocida por la ANTAQ. Para 2026, la referencia será la cota oficial del Río Negro, en el Puerto de Manaos, igual o inferior a 17,7 metros.

Como regla de transición, se aprovecharán las comunicaciones y diligencias ya realizadas, sin reinicio del cómputo de los plazos, y habrá cinco días para eventuales complementaciones. Los cobros ya instituidos y vinculados al alcance de la cota de 17,7 metros podrán tener homologación preliminar transitoria, sujeta a revisión en cualquier momento por la Superintendencia de Regulación (SRG) de la Agencia.

La medida no representa una prohibición de la tasa por estiaje ni una fijación de precios. El transporte acuático opera bajo un régimen de libertad en la formación de precios y fletes, pero esta libertad no exime la competencia de la ANTAQ para prevenir prácticas abusivas y verificar si los cobros extraordinarios tienen un fundamento técnico y económico compatible con los impactos efectivamente provocados por el estiaje.

Más de un año de seguimiento

La decisión es resultado de un proceso de seguimiento que la Agencia ha intensificado durante más de un año, período en el que ha solicitado a las compañías información capaz de demostrar los fundamentos y los valores de las sobretasas. Hasta el momento, sin embargo, los elementos presentados no han permitido, en general, comprobar con el nivel de detalle necesario los costos extraordinarios alegados y su relación con los valores cobrados.

En el ciclo de 2026, la ANTAQ reforzó esta actuación y reiteró a las empresas la necesidad de comunicación previa y de presentación de la información técnica necesaria para el análisis. La Agencia también dejó claro que la simple recepción de estas comunicaciones no representa un reconocimiento automático de la regularidad del cobro.

La actuación se produce también ante denuncias y manifestaciones de entidades comerciales e industriales de la Región Amazónica sobre posibles abusos en los valores practicados. La preocupación es que los cobros extraordinarios sin la debida fundamentación puedan aumentar los costos logísticos y producir efectos sobre la actividad económica, el abastecimiento y los precios de alimentos y otros bienes esenciales en una región fuertemente dependiente del transporte acuático.

Con la nueva sistemática, la ANTAQ busca reducir la asimetría de información entre empresas y usuarios y hacer la supervisión más oportuna y efectiva. La ocurrencia del estiaje, aisladamente, no será suficiente para justificar un cobro extraordinario: corresponderá a cada compañía demostrar técnicamente sus impactos sobre la operación y los costos adicionales involucrados, permitiendo que la Agencia evalúe la razonabilidad de la sobretasa antes de su aplicación y acompañe sus efectos durante el período de estiaje.