03 de noviembre de 2026

El Puerto de Itajaí amplía el monitoreo del canal con la instalación de nuevos equipos para enfrentar desafíos climáticos

El Puerto de Itajaí amplía el monitoreo del canal con la instalación de nuevos equipos para enfrentar desafíos climáticos

El Puerto de Itajaí dio un paso más en la modernización de la infraestructura de seguridad de la navegación con la instalación, este martes (3), de dos mareógrafos de radar y una estación meteorológica en el acceso acuático del Río Itajaí-Açu. Los equipos forman parte de un nuevo sistema de monitoreo hidrodinámico y meteoceanográfico, que permitirá acompañar de forma continua las condiciones ambientales y operacionales del Complejo Portuario de Itajaí.

La iniciativa cobra importancia ante los desafíos impuestos por las condiciones climáticas e hidrológicas atípicas registradas en los últimos meses, en un escenario de influencia del fenómeno El Niño, que puede alterar los regímenes de lluvia y los caudales de los ríos, intensificando el transporte de sedimentos y los procesos de sedimentación.

Con la implementación del sistema, el Puerto amplía su capacidad de seguimiento de las condiciones del canal de acceso, reuniendo información técnica que contribuirá a decisiones más precisas, preventivas y seguras en las operaciones portuarias.

Los equipos instalados pasan ahora por la etapa de verificación y calibración de los datos, procedimiento necesario para garantizar la fiabilidad de las mediciones antes de su utilización operacional.

La instalación fue realizada por UMI SAN Serviços de Apoio à Navegação e Engenharia Ltda., empresa contratada para implementar, operar y mantener el sistema.

Tecnología al servicio de la seguridad de la navegación

Los mareógrafos de radar miden continuamente las variaciones del nivel del agua, sin contacto directo con el río. Instalados por encima de la superficie, utilizan señales de radar para seguir la subida y bajada de las mareas.

Las informaciones, combinadas con los levantamientos batimétricos, contribuyen a la evaluación de la profundidad disponible para la navegación y de las condiciones de entrada y salida de los buques.

La estación meteorológica complementa el sistema con información sobre las condiciones atmosféricas en la región del acceso acuático.

“Estamos avanzando en la modernización del Puerto de Itajaí con inversiones en tecnología y monitoreo. Ante los desafíos climáticos y los efectos de las variaciones hidrológicas sobre el canal, necesitamos información cada vez más precisa para orientar nuestras decisiones. Esta estructura fortalece la seguridad de la navegación y contribuye a garantizar la continuidad de las operaciones portuarias”, destaca el superintendente del Puerto de Itajaí, Artur Antunes Pereira.

Monitoreo permanente y enfrentamiento de los efectos climáticos

El nuevo sistema contempla cuatro estaciones físicas, denominadas Offshore, Interna 1, Interna 2 y Meteorológica, además de dos puntos de modelado numérico, localizados en la Boca da Barra y aguas abajo de la Bacia de Evolução Interna.

La estructura abarcará aproximadamente 9,3 kilómetros del acceso acuático, desde la región externa hasta las dársenas de maniobra y los muelles de atraque.

Cuando esté completamente implementado, el sistema permitirá monitorear, 24 horas al día, parámetros como corrientes, mareas, olas, vientos, visibilidad y pluviosidad.

La implementación forma parte de una estrategia de gestión permanente de las condiciones de navegación, especialmente ante los desafíos provocados por las alteraciones climáticas e hidrológicas en el estuario del Río Itajaí-Açu.

Esta estrategia combina tres frentes de actuación: monitoreo continuo, dragado diario de mantenimiento y campañas complementarias de dragado dirigido.

Actualmente, la draga Njord realiza diariamente el mantenimiento del canal mediante la tecnología de inyección de agua, mientras que las campañas complementarias con dragas de succión se programan según las necesidades identificadas en los levantamientos técnicos.

La combinación de estas medidas permite seguir las alteraciones en las profundidades, orientar intervenciones y fortalecer la gestión preventiva del acceso acuático.