
El uso de drones ha ampliado las posibilidades de seguimiento de obras y fiscalización de instalaciones portuarias. Con imágenes aéreas de alta resolución y recursos de modelado digital, la Agencia Nacional de Transportes Acuáticos (Antaq) logra registrar diferentes etapas de emprendimientos, comparar la evolución física de las obras con los proyectos aprobados y reunir evidencias para apoyar la fiscalización.
Esta iniciativa dialoga con la agenda de innovación del Ministerio de Puertos y Aeropuertos. Instituida en septiembre de 2026, la Política Nacional de Investigación, Desarrollo e Innovación Portuaria (PD&I-Portos) establece directrices para incorporar la modernización a la planificación del sector, estimulando el desarrollo de soluciones tecnológicas para los desafíos de la actividad portuaria.
En Porto Velho (RO), la tecnología fue aplicada tanto en el seguimiento de la construcción de una nueva terminal privada de movimiento de granos como en la verificación de mejoras realizadas en el puerto público. Los casos muestran cómo los registros aéreos pueden ayudar a documentar la ejecución de inversiones y el cumplimiento de obligaciones asumidas por los operadores.
En la construcción de la terminal de uso privado (TUP) de Cargill, en Porto Velho, se utilizaron drones desde las etapas iniciales del emprendimiento. Las imágenes registradas en diferentes momentos fueron organizadas en mosaicos georreferenciados, llamados ortomosaicos, que permiten visualizar y comparar el área de la obra a lo largo del tiempo.
Este seguimiento posibilitó evaluar la evolución del emprendimiento en relación con el cronograma y el proyecto aprobados. Los registros se produjeron hasta la conclusión de la construcción, en junio de 2026, formando un historial visual de las diferentes fases de la implementación.
La comparación entre imágenes de períodos distintos ayuda a documentar el avance físico de la obra y ofrece subsidios para el análisis del cumplimiento de la planificación establecida. Con recursos como modelos tridimensionales y modelos digitales de elevación, también es posible representar características del terreno y de las estructuras, según las necesidades de cada inspección.
En el Puerto Público de Porto Velho, los drones fueron empleados para acompañar compromisos de modernización vinculados a la prórroga del contrato de arrendamiento. La fiscalización usó imágenes aéreas para verificar la sustitución de correas transportadoras, elevadores de carga y colectores de partículas.
El registro remoto permitió observar esas estructuras sin exigir que los inspectores trabajaran en altura. Además, las imágenes ofrecieron una fuente de verificación complementaria a la información presentada por la propia empresa responsable de las instalaciones.
El material producido también puede subsidiar informes de fiscalización y procesos administrativos, contribuyendo a documentar las condiciones encontradas y verificar el cumplimiento de obligaciones contractuales.
Las imágenes aéreas también ayudan a identificar posibles irregularidades ambientales en las instalaciones portuarias, como fugas de cargas, derrames de insumos en el agua y ocupaciones o intervenciones irregulares. La identificación de estas ocurrencias permite direccionar la fiscalización hacia situaciones que exigen verificación y providencias.
El uso de aeronaves no tripuladas –denominación adoptada en la legislación brasileña para los drones– comenzó a ser probado en Porto Velho en 2016, por el especialista en regulación Wescley Ferreira de Sousa, jefe de la Unidad Regional de la Antaq en el municipio.
Para él, la tecnología amplía las posibilidades de inspección y ofrece nuevos recursos para verificar las condiciones de las instalaciones portuarias. "Con las imágenes aéreas, logramos observar estructuras desde diferentes ángulos y registrar detalles que ayudan a entender mejor las condiciones de las instalaciones. Esto da más elementos para el análisis de los inspectores y para la documentación de las inspecciones", explica.
La tecnología también es usada por otras unidades regionales de la Agencia, como las de Curitiba (PR), Salvador (BA) y Vitória (ES). Las aplicaciones incluyen el registro de instalaciones, el seguimiento de intervenciones y la producción de imágenes que auxilian el trabajo de los inspectores.
Al permitir observar estructuras y comparar registros hechos en diferentes momentos, los drones amplían los recursos disponibles para acompañar obras e inversiones portuarias. Las imágenes no sustituyen el análisis técnico de los inspectores, pero ofrecen documentación adicional para verificar la ejecución de los proyectos y de las obligaciones asumidas.

