Entre sus solicitudes figuran modernizar la infraestructura y actualizar el Registro Especial de Canarias para recuperar la competitividad de la flota.

El Clúster Marítimo Español reclama a la clase política y al próximo Gobierno, “sea el que sea”, un compromiso a nivel Estado, más allá de las siglas, para reforzar la competitividad del sector marítimo español en su conjunto y volver a posicionarlo como referente en el mercado internacional en algunas áreas, como la construcción naval, el abanderamiento español y las infraestructuras y el entorno logístico-portuario. Para ello, el clúster, representante de más de 150 entidades relacionadas con el sector marítimo —incluyendo transporte de mercancías, de pasajeros y actividades pesqueras y de acuicultura—, ha elaborado un memorando basado en 10 peticiones de compromisos que la asociación quiere arrancar a la clase política para que se materialicen en un pacto estatal por la estrategia de la economía azul.

“Existen iniciativas sectoriales dispersas, pero falta una visión integradora”

Javier Garat Presidente del Clúster Marítimo Español

El memorando, que ha sido presentado y enviado a las distintas fuerzas políticas este martes, aboga por una visión de Estado, más allá de la continuidad del Ejecutivo de un color u otro. “La próxima legislatura debe convertir nuestra posición geográfica, industrial y marítima en más inversión, tecnología, empleo y capacidad estratégica”, enuncia el presidente del Clúster Marítimo Español, Javier Garat. “El sector marítimo debería ser un sector estratégico y autónomo. Esperamos que los partidos se den cuenta de la importancia que tiene”. Además, el clúster señala la necesidad de una mayor coordinación entre los ministerios del Gobierno que tienen competencias vinculadas con la mar, bajo la supervisión de una vicepresidencia económica, evitando así dispersiones y duplicidades. Entre los compromisos enunciados por el manifiesto figura, además del reconocimiento de la actividad marítima como estratégica, la creación de un plan nacional de inversiones en economía azul para modernizar infraestructuras y recuperar la competitividad de la flota española mediante la modernización del Registro Especial de Canarias (REC).

Asimismo, apuesta por simplificar la regulación y reducir la carga burocrática, preservando las exigencias ambientales y de seguridad; fomentar el empleo y el talento azul; promover la innovación, la digitalización y la transición energética; y desarrollar nuevas industrias vinculadas a la economía azul, como las energías renovables marinas, la biotecnología azul y la robótica submarina. “España necesita una hoja de ruta nacional que coordine todas las políticas relacionadas con el mar. Actualmente existen iniciativas sectoriales dispersas, pero falta una visión integradora que alinee los objetivos económicos, industriales, energéticos, científicos y medioambientales”, valora Javier Garat. En concreto, y en referencia al plan inversor de carácter estatal, el presidente del Clúster Marítimo Español apunta a tener en cuenta la economía azul una vez se apruebe el próximo Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea (UE), correspondiente a los ejercicios 2028-2034, dotado con casi dos billones de euros. “Cuando sepamos la cantidad definitiva, los fondos y las partidas que surjan de ahí, será importantísimo que España le dé prioridad al sector a la hora de repartirlos porque la mar competirá con otros negocios dentro del mismo país”, ha aseverado Garat. En este punto, cabe recordar que el Consejo de Ministros aprobó la Estrategia Marítima de España 2025-2050, que aspira a convertirse en el marco vertebrador para la modernización y descarbonización del sector marítimo. La estrategia se articula en siete objetivos prioritarios, entre los que se encuentran la transición energética del negocio —dotada con 250 millones de euros de ayudas públicas entre el presente año y 2030—, su desarrollo tecnológico y la competitividad de sus banderas. Sin embargo, para Garat, “hay que pasar de las palabras a los hechos”, un punto en el que todavía detecta un atasco importante.

Según los datos de la Agenda Sectorial Marítima de 2025 del clúster, los sectores marítimos generaron 41.909 millones de euros de valor añadido bruto directo en España, cerca del 15% más que en la edición anterior. De estos datos, el transporte marítimo aportó 1.203 millones de euros, el 3,8% más que el año anterior. No obstante, España aún presenta un considerable margen de mejora para alcanzar niveles de contribución económica similares a los de otros Estados miembros, con un potencial adicional estimado en torno a los 5.000 millones de euros, según el clúster. Esta situación se explica, en parte, por la elevada dependencia de navieras extranjeras, que gestionan más del 90% del comercio exterior marítimo español, a pesar de que el país ocupa la segunda posición en Europa en volumen de tráfico portuario. Como consecuencia, se registra un déficit significativo en la balanza de fletes marítimos, estimado en aproximadamente 10.000 millones de euros, lo que evidencia una importante oportunidad de desarrollo para el sector marítimo. A 1 de enero de 2026, los armadores españoles controlaban 203 buques con 4,7 millones de toneladas de arqueo bruto (GT). De ellos, 84 buques con 1,7 millones de GT navegaban bajo pabellón español y otros 119, con tres millones de GT, se encontraban abanderados en otros registros distintos del nacional.

DECÁLOGO DE COMPROMISOS PARA LA PRÓXIMA LEGISLATURA

Crear un Plan Nacional de Inversiones en economía azul

Movilizar inversión pública y privada para modernizar infraestructuras, impulsar nuevas industrias y acelerar proyectos transformadores

UN TRANSPORTE MARÍTIMO MARCADO POR LA INCERTIDUMBRE REGULATORIA

Este ejercicio ha estado marcado por la revisión del régimen europeo de comercio de derechos de emisión (ETS), de la que el Clúster Marítimo Español no ha tenido noticias sobre avances significativos. Según su presidente, la revisión sigue en discusión en el Parlamento Europeo, donde espera que siga la lucha para evitar un perjuicio particularmente duro a los puertos españoles. «La UE no está ahora mismo en las mejores condiciones para competir en el mundo, así que esperamos con ansiedad que las palabras de Von der Leyen sobre simplificar esa norma se materialicen», asevera Garat. Uno de los efectos más recientes de esta normativa ha sido el impacto en el transporte marítimo de corta distancia, que dejó una contracción tanto en la demanda como en la oferta, lo que ha llevado a realizar reajustes logísticos para transportar la carga por carretera y evitar costes asociados al ETS. Pese a todo, no es la única normativa ambiental en el seno de la UE que continúa condicionando la actividad del transporte marítimo de mercancías: también queda por saber qué ocurrirá con el marco descarbonizador de la Organización Marítima Internacional (OMI), que empieza a condicionar las decisiones de inversión en la transición energética y que lleva un año parado. Según los datos citados por el Clúster Marítimo Español, el porcentaje de nuevos contratos de buques con combustibles alternativos descendió del 44% en 2024 al 37% en 2025.

Irene LiñánMadrid

El informe Draghi extiende la brecha en transporte de la UE con China y EEUU a la supply chain

Así pues, desde el clúster se apunta a la «insuficiente dimensión de la flota controlada por armadores nacionales» en relación con el potencial económico y geoestratégico del país como «una de las principales debilidades estructurales del sistema marítimo español». Un aspecto que requiere atención prioritaria, a juicio del clúster, es la actualización del marco normativo y operativo del Registro Especial de Canarias. «La pérdida de competitividad de este registro se debe, en gran medida, a deficiencias estructurales en su regulación laboral y administrativa, lo que ha llevado a que cada vez más armadores lo consideren una opción poco atractiva», valora la asociación de representantes, que apunta que, si bien el marco fiscal del registro no requiere de grandes modificaciones, «es imperativo» complementarlo con reformas urgentes, especialmente en los ámbitos laboral y administrativo, para fortalecer la competitividad de los buques mercantes con bandera española. «Es crucial que España desarrolle una política marítima integral y coherente, que simplifique los trámites administrativos y promueva un entorno favorable para el crecimiento del sector naviero nacional».

Entre los indicadores recogidos en la Agenda de 2025 destaca también el aumento del 194,5% en los nuevos contratos de construcción naval, que alcanzaron las 150.835 toneladas de arqueo bruto compensado (CGT). Estos datos evidencian que el sector de la construcción naval española «está en un momento de bonanza y tenemos que seguir aprovechándolo», señala Javier Garat, así como «crear oportunidades para generar nuevas sinergias y valernos de los astilleros especializados», tanto para renovar distintas flotas de buques como para conseguir eficiencia y digitalización en el sector marítimo. La actividad contractual y productiva de los astilleros españoles continuó situándose en niveles elevados, sustentada por la especialización tecnológica de sus construcciones y por una cartera de pedidos sólida y diversificada. Según los datos del ministerio de Industria y Turismo, la cartera de nuevas construcciones de los astilleros españoles se mantuvo durante 2025 entre los 60 y los 65 buques en construcción. Ahora, de lo que se trata es de impulsar acuerdos de colaboración para promocionar internacionalmente el sector naval español, especialmente en mercados emergentes vinculados a la descarbonización, y facilitar la atracción de buques internacionales hacia los astilleros españoles para actividades de reparación.

Respecto al plan español de inversiones en economía azul, el clúster cree que es «imprescindible» para, entre otras cosas, modernizar infraestructuras portuarias, otra de las fuentes de esperanza para generar nuevas oportunidades de actividad ligadas a la logística marítima. «La competitividad exige una mejora de infraestructuras y en España contamos con una base empresarial y tecnológica sobre la que construir todo esto. El reto ahora es que la inversión se traduzca de verdad en innovación», señala Garat. En este ámbito, el manifiesto presentado ante los partidos políticos plantea reducir las cargas administrativas y actualizar el marco regulatorio para favorecer unas condiciones más competitivas para los operadores españoles; y reclama reforzar la seguridad y la soberanía marítima, proteger las infraestructuras críticas —como los puertos y los cables submarinos— y fortalecer las capacidades nacionales vinculadas a las rutas comerciales y las cadenas logísticas. Por su parte, las actividades portuarias alcanzaron un valor añadido directo de 3.459 millones de euros el año pasado, cuando el volumen total movido por los puertos españoles se situó en torno a los 557 millones de toneladas, junto a unos 19 millones de teus y 74,7 millones de toneladas de tráfico rodado.

El clúster ve a España con condiciones para liderar sectores emergentes alrededor de la industria marítima

Por ello, la petición del clúster es centrarse en crear infraestructuras que permitan adaptarse a nuevos tráficos y tipologías de buques — como los propulsados por GNL y grandes portacontenedores—, aprovechar las infraestructuas infrautilizadas y la creación de instalaciones preparadas para acoger el suministro de GNL y eléctrico a buques, los corredores marítimos verdes y el fomento del sistema OPS, entre otros proyectos. «Esta adaptación es una importante línea de actividad para los astilleros españoles», apunta el clúster. La organización también señala la oportunidad de España para convertirse en un hub marítimo-logístico europeo y reforzar su liderazgo internacional. Para ello, señala el memorando, es vital promover la intermodalidad, especialmente ferroportuaria; impulsar un sistema integral de infraestructuras de transporte; y modernizar las tecnologías e infraestructuras y prestación de servicios portuarios avanzados.

En lo referente a los demás factores a los que hace referencia el manifiesto del Clúster Marítimo Español de cara al próximo Ejecutivo, la OMI tiene previsión de crear una estrategia sobre la digitalización del sector marítimo con el objetivo de aprovechar las tecnologías emergentes e impulsar la eficiencia, la seguridad y la sostenibilidad en el sector del transporte marítimo. Además, fomentará un sector marítimo mundial plenamente interconectado, armonizado y automatizado. En este sentido, el clúster señala que la competitividad futura dependerá de la capacidad para liderar la transformación tecnológica y la descarbonización. «La digitalización de puertos y cadenas logísticas, la Inteligencia Artificial, la automatización, la ciberseguridad, los sistemas inteligentes de gestión del tráfico marítimo o los gemelos digitales están redefiniendo el funcionamiento de la economía marítima mundial», asevera su memoria de 2025. Y España «tiene condiciones» para liderar esos sectores emergentes: las energías marinas renovables, la biotecnología azul, la observación oceánica, la robótica submarina, la economía circular marina, la desalación avanzada o los servicios asociados a la protección del medio marino «representan oportunidades estratégicas para España».