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La Autoridad Portuaria de Gijón aprobó iniciar el proceso de licitación de un nuevo edificio para alojar la Instalación Fronteriza de Control de Mercancías (IFCM), con una inversión de 5,75 millones de euros y un plazo de ejecución previsto de 16 meses.
La infraestructura permitirá concentrar en un único espacio los servicios de control fronterizo, que actualmente se encuentran dispersos, y agilizar los trámites, especialmente los de la terminal de contenedores.
El edificio se ubicará en el Muelle de la Osa, junto a la Terminal de Contenedores, y contará con 1.800 metros cuadrados distribuidos en una única planta.
Tendrá tres áreas diferenciadas: una zona de muelles de descarga, otra destinada a las inspecciones y una tercera de carácter administrativo. La zona de descarga dispondrá inicialmente de nueve muelles, con posibilidad de incorporar otros tres en el futuro.
Las áreas de inspección estarán diferenciadas para atender los distintos tipos de mercancías, incluidos los productos de origen animal, los de origen no animal y otros productos. El proyecto contempla además circuitos diferenciados para camiones, vehículos ligeros y peatones, zonas independientes de espera y maniobra y sistemas específicos para el control de las condiciones de temperatura de las mercancías.

Según la Autoridad Portuaria, la actuación responde al peso de los tráficos internacionales en la actividad del puerto: el 95% del tráfico de contenedores de El Musel tiene origen o destino fuera de la Unión Europea, y la terminal constituye un punto de entrada o salida al territorio aduanero común.
Una parte significativa de las mercancías que pasan por esas instalaciones, especialmente determinados productos agroalimentarios, está sometida a controles e inspecciones físicas aduaneras, sanitarias y fitosanitarias.
En la misma reunión, el Consejo de Administración aprobó el inicio de un proceso de petición de ofertas para buscar entidades financieras privadas que puedan aportar hasta 41,31 millones de euros en financiación a largo plazo, con el objetivo de cancelar los tramos más costosos de los préstamos actuales del Banco Europeo de Inversiones.
Esa deuda está asociada a las obras de ampliación de El Musel. Según aclaró la Autoridad Portuaria, la medida no implica asumir nueva deuda, sino distribuir de forma más equilibrada los pagos de la ya existente durante los próximos años.
