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Los tractocamiones que esperan para ingresar al puerto de Manzanillo ocupan espacio en vialidades que también deben absorber el tránsito de la ciudad. Para reducir esa presión, la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Manzanillo y organizaciones transportistas prepararon una prueba que concentraría unidades en el Centro de Regulación Terrestre (CRT) y dosificaría su salida hacia Contecon Manzanillo, el operador de la Terminal Especializada de Contenedores (TEC) II. El proyecto llevaba semanas de trabajo, pero su anuncio público abrió una diferencia sobre quién debía comunicar el cambio y desde cuándo sería aplicable.
La consecuencia inmediata recayó en los transportistas. El 23 de septiembre pasado, la Comunidad Portuaria de Manzanillo (Copoma) les indicó que al día siguiente debían pasar por el CRT antes de acudir a ciertas citas en Contecon. Horas después, la terminal les pidió mantener su procedimiento habitual de ingreso. Para una empresa de autotransporte, decidir a cuál instrucción atender implicaba arriesgar el horario de su unidad y, con ello, la programación de la carga y su entrega.
El origen de la prueba consta en una minuta de la reunión Copoma–Asipona–transportistas del 3 de septiembre, obtenida por T21. Isaí Martínez, representante de la Asipona Manzanillo, señaló durante el encuentro que la estrategia llevaba más de un mes en preparación y que las cámaras del transporte habían propuesto comenzar con Contecon. Participaron también representantes del Ayuntamiento, Copoma, Conatram, UTCM, UETLM y la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar). Contecon no figura entre los asistentes registrados, por lo que la minuta no acredita que la terminal aprobara el esquema en esa reunión.
Martínez explicó que para el nuevo proyecto del CRT (ubicado en el kilómetro 3.5 de la carretera Manzanillo-Minatitlán) se utilizaría también un espacio aledaño antes ocupado por TIMSA —quien también opera una terminal de usos múltiples en el puerto— para concentrar camiones y regular cuántos avanzaban hacia el recinto portuario. Indicó, además, que a partir de diciembre podrían liberarse áreas adicionales y que, si la prueba daba resultados, se evaluaría su aplicación en otras terminales. Héctor Venancio, director general de Copoma, vinculó la propuesta con la necesidad de disminuir la presencia de unidades en las vialidades municipales y aumentar su rotación.
La elección de Contecon como punto de partida también sitúa la prueba en una de las operaciones de mayor volumen del puerto. De acuerdo con las cifras oficiales acumuladas por terminal de enero a agosto de 2026, Manzanillo movilizó dos millones 824 mil 836 contenedores de 20 pies (TEU), frente a dos millones 544 mil 369 en el mismo periodo de 2025, un crecimiento de 11 por ciento. Contecon manejó un millón 186 mil 477 TEU, 20.2% más que los 987 mil 17 del año anterior. Su operación representó 42% del volumen total de contenedores del puerto en esos ocho meses. Esa participación permite dimensionar el alcance potencial de una prueba dirigida a sus accesos, aunque los TEU movilizados no equivalen al número de tractocamiones que utilizarían el CRT.
La reunión también definió cómo funcionaría la primera etapa. Se planteó atender citas de importación de Contecon desde las 16:00 horas, principalmente los miércoles, jueves y viernes. Las unidades llegarían al CRT aproximadamente dos horas antes de su cita y saldrían alrededor de una hora antes en convoy hacia el segundo acceso de la terminal, siempre que las condiciones de tránsito lo permitieran. Los participantes discutieron, además, cómo identificar a esos camiones desde la generación de la cita o mediante documentación electrónica.
La prueba se planteó junto con otra ampliación de horarios destinada a facilitar el despacho de mercancías. De acuerdo con la misma minuta, la Aduana de Manzanillo comenzó a atender importaciones durante las 24 horas de los jueves y viernes. Martínez señaló que ese horario podría favorecer el funcionamiento del CRT: permitiría distribuir operaciones a lo largo de más horas, siempre que el flujo de camiones hacia la terminal y los accesos también pudiera coordinarse.
La minuta consigna que los asistentes estuvieron de acuerdo por unanimidad en avanzar con el uso del CRT para esas operaciones. Entre los acuerdos quedaron la concentración y dosificación de unidades, adecuaciones en el entronque Tapeixtles–libramiento y la evaluación de la prueba antes de extenderla. También se advirtió que la disponibilidad de personal de movilidad vial sería limitada durante las obras en Manzanillo.
Este plan específico se apoya en una instalación que ya cuenta con reglas generales. Las Reglas de uso del Centro de Regulación Terrestre del Patio Regulador, emitidas semanas atrás por Asipona Manzanillo y revisadas por T21, establecen que la administración portuaria autoriza, mediante su Centro de Control de Tráfico Terrestre (CCTT), el uso de los espacios conforme al flujo vehicular y las necesidades operativas. Prevén que puedan canalizarse camiones al CRT cuando una terminal registre demoras, se saturen los accesos o arriben unidades con citas para horarios posteriores. También indican que el inicio del uso de espacios debe informarse por medios oficiales autorizados.
Las reglas describen, por tanto, para qué puede utilizarse el CRT y quién dirige su operación. No establecen por sí mismas que las citas de Contecon desde las 16:00 horas deban pasar por el patio los miércoles, jueves y viernes, ni fijan la salida en convoy prevista en la minuta. La aplicación de esa prueba requería comunicar con claridad a los transportistas cuándo comenzaba y cuál sería el procedimiento reconocido en el acceso a la terminal.
Los tiempos y costos del ciclo portuario explican la importancia de evitar nuevas esperas. Según el Indicador de Tiempos Promedio del Autotransporte en Puertos (ITPAP) de agosto, realizado por T21 Business Intelligence, el tiempo promedio observado en operaciones de contenedores de importación en Manzanillo bajó de 12 horas, 50 minutos y 27 segundos en julio a 9 horas, 34 minutos y 30 segundos en agosto. El mismo ejercicio estimó 414.9 millones de pesos mensuales en recursos asociados a la inmovilización del autotransporte en Manzanillo, considerando diésel, operadores y tractocamiones. La cifra no equivale a pérdidas contables comprobadas, ni mide el efecto que tendría la prueba del CRT. El ITPAP se elabora con movimientos compartidos por empresas de GPS y autotransporte, no con la totalidad de los viajes del puerto.
El esquema del CRT ya había sido mencionado públicamente antes del 23 de septiembre. Cuatro días antes, Yax Tzel Nolasco Gómez, delegado de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram) en Colima y presidente de la Unión de Transportistas de Carga de Manzanillo (UTCM), declaró a Periódico Hechos que se preparaban pruebas principalmente para unidades destinadas a Contecon. Señaló que el patio se utilizaría cuando la saturación hiciera necesario regular los ingresos y que su funcionamiento inicial permitiría identificar ajustes.
Copoma dio el siguiente paso el 23 de septiembre. Mediante un comunicado, anunció que desde el jueves 24 los camiones con citas a partir de las 16:00 horas hacia Contecon deberían ingresar primero al CRT, presentarse dos horas antes, realizar un PIS Check y salir en convoy una hora antes de la cita. El aviso añadió que las unidades que no siguieran ese procedimiento "no podrán ingresar al recinto". Aunque los horarios y el recorrido corresponden en buena medida a lo discutido el 3 de septiembre, ni la minuta ni las reglas generales del CRT establecen expresamente esa consecuencia para esta prueba.
Contecon respondió ese mismo día. En su "Aviso importante sobre uso de Patio Regulador", afirmó que el esquema difundido por Copoma "no fue coordinado ni acordado con nuestra Terminal" y que el comunicado de la asociación no constituía una instrucción operativa válida para cambiar el acceso de sus usuarios. Pidió conservar el procedimiento vigente hasta que cualquier modificación se informara por los canales oficiales correspondientes y contara, cuando procediera, con el sustento y las autorizaciones de Asipona o de la autoridad competente. El aviso aparece en la sección de comunicaciones de la terminal para empresas transportistas.
Una fuente de T21 con conocimiento de las conversaciones en el puerto señala que personal de Contecon participó en otras reuniones y que su objeción se relacionó con la forma en que Copoma, de la cual su presidente es el director general de Asipona Manzanillo, comunicó la medida. Esa explicación permanece atribuida a la fuente: no modifica el hecho de que Contecon desconoció públicamente el aviso ni permite afirmar que aprobó la prueba registrada en la minuta del 3 de septiembre.
De acuerdo con una segunda fuente cercana a la operación de Contecon, el procedimiento anunciado por Copoma no se aplicó el jueves 24.
Además, se sabe que el próximo lunes 28 de septiembre se realizará una nueva reunión con todos los implicados para resolver esta situación que se ha producido; sin embargo, el tema del CRT está en marcha.
Concentrar camiones fuera del recinto podría aliviar las vialidades de Manzanillo si su salida se coordina con la capacidad real de los accesos y de la terminal. El efecto de la prueba todavía no puede darse por demostrado. Antes de medirlo, Asipona y los actores involucrados tendrán que precisar cuándo comenzará el procedimiento, a qué unidades se aplicará y cómo se comunicará una instrucción única. Mientras persista la incertidumbre, son el transportista y la carga quienes absorben sus consecuencias inmediatas: tiempo de equipo comprometido, viajes que deben reprogramarse y entregas cuya hora deja de ser previsible.

