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En las próximas semanas arribarán al país barcos con al menos 120.000 toneladas del fertilizante, un volumen cercano al habitual para julio. La referencia de precio se ubica en US$ 580 la tonelada, el mismo nivel previo al conflicto en Medio Oriente, según un análisis de Javier Preciado Patiño publicado en Infocampo.
La disponibilidad de urea, un insumo determinante en plena etapa de refertilización del trigo y a menos de dos meses del inicio de la siembra de maíz, muestra señales alentadoras para los productores argentinos. Según un análisis publicado por Infocampo y elaborado por el ingeniero agrónomo Javier Preciado Patiño, exsubsecretario de Mercados Agropecuarios, durante las próximas semanas llegarán al país embarques por al menos 120.000 toneladas del fertilizante.
De acuerdo con el especialista, ese volumen se ubica apenas por debajo de las 140.000 toneladas que suelen ingresar en julio en años sin paradas extraordinarias de la producción local, por lo que el abastecimiento se encamina a normalizarse. Cabe recordar que la oferta total para la agricultura argentina se compone de alrededor de 1,3 millones de toneladas de elaboración nacional más cerca de un millón de toneladas importadas, que ingresan principalmente entre junio y noviembre.
El artículo de Infocampo señala que el conflicto bélico en Irán había alterado el comercio internacional del nutriente y vuelto más prudentes las decisiones de importación, ante el riesgo de desfasajes entre el momento de la compra y el de la venta. Sin embargo, tras el máximo que tocó el fertilizante a mediados de abril, los valores retrocedieron: la consultora IF, citada en la nota, ubica hoy la referencia en 580 dólares por tonelada, el mismo nivel que regía antes del estallido de la guerra.

En cuanto a la logística, Preciado Patiño detalla que la mayor parte de los buques proviene de Nigeria y Argelia, países ajenos a las tensiones geopolíticas, mientras que otros cargamentos saldrían de Omán —cuyos puertos permiten evitar el estrecho de Ormuz— e incluso habría un envío desde el Báltico, presumiblemente de origen ruso. Por eso, anticipa un fuerte movimiento de barcos con urea durante julio y agosto.
Si bien la escalada militar reciente agrega incertidumbre, el autor considera improbable un nuevo salto de precios. Entre los factores que menciona figuran la resistencia de los agricultores de todo el mundo a convalidar valores excesivos, la reconfiguración del comercio hacia orígenes alejados de Ormuz y el hecho de que la urea iraní continuó ofertándose a precios convenientes.
El análisis destaca que el maíz se sostiene en torno a los 180 dólares, con lo cual la relación insumo-producto es similar a la de fines de febrero. En ese marco, Preciado Patiño recomienda a los productores evaluar la compra anticipada del fertilizante como resguardo.