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En una nota firmada por la periodista Gabriela Origlia para LA NACION, la compañía agroindustrial Bio4 oficializó la aprobación de un nuevo plan de inversiones por USD 70 millones tras haber concluido recientemente una ampliación del 20% en su capacidad productiva que demandó USD 25 millones.
Con este nuevo desembolso, la planta ubicada en la localidad cordobesa de Río Cuarto elevará su fabricación de bioetanol de maíz desde los 500 metros cúbicos diarios actuales a más de 900 metros cúbicos por día. Para operar en ese nivel de actividad, la biorrefinería requerirá un abastecimiento cercano a las 800.000 toneladas anuales de maíz, impulsando el agregado de valor en origen.

En declaraciones al medio nacional, el fundador de la firma, Manuel Ron, calificó como auspicioso el nuevo marco regulatorio en debate en el Senado. Explicó que la iniciativa no solo contempla elevar la mezcla obligatoria —que hoy alcanza el 15% tras sumarse el volumen incremental acordado con las petroleras al 12% de base—, sino que también abre la puerta a la implementación del denominado "quinto surtidor" para el expendio directo de etanol puro en vehículos con tecnología flex.
Por su parte, el CEO de la compañía, Tomás Beamonte, destacó que las inversiones en el sector se planifican con margen de anticipación para acompañar el crecimiento de la demanda de bioetanol y sus derivados, incorporando nuevas tecnologías y mejorando procesos industriales.
Desde la puesta en marcha de su primera planta en 2012, Bio4 consolidó un esquema de biorrefinería bajo conceptos de economía circular. Además del combustible vegetal, el complejo procesa aceite de maíz, insumos para nutrición animal, energía renovable y biofertilizantes, diversificando la industrialización del cereal.

