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La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación, en una acción coordinada con el Instituto Nacional de Semillas (INASE), oficializó la puesta en marcha de un nuevo protocolo técnico diseñado para fiscalizar de forma rigurosa la identidad varietal en grano. La medida fue formalizada a través del dictado de la Resolución Conjunta N° 3/2026, estableciendo las bases operativas de un esquema que aspira a estructurar un marco de previsibilidad que incentive las inversiones de mediano plazo en el ámbito de la biotecnología agrícola y potencie el incremento de los rendimientos productivos en toda la cadena agroindustrial.
De acuerdo con los lineamientos especificados en el documento normativo, el nuevo modelo de control estipula que las auditorías de muestreo y extracción se concentrarán de forma obligatoria en el primer punto de entrega física de la mercadería, como pueden ser las plantas de acopio o terminales de recepción primaria de granos. Las fiscalizaciones alcanzarán de manera sistémica a la totalidad de los despachos completados por los productores, abarcando de forma específica a aquellas especies comerciales que cuenten con metodologías o sistemas de identificación varietal validados y aprobados con anterioridad por la estructura del INASE.
Bajo esta nueva arquitectura procedimental, las muestras de granos extraídas en las terminales de descarga del circuito comercial podrán ser utilizadas por las autoridades competentes no solo para auditar las condiciones tradicionales de entrega, tales como los niveles de humedad o los estándares comerciales de calidad, sino también para certificar que la identidad genética de la semilla coincida con el origen declarado. Con el objeto de dotar al proceso de una alta transparencia comercial, la resolución determina que la adquisición y el procesamiento analítico de los sobres extraídos quedará restringido de manera exclusiva a las Cámaras Arbitrales de cereales o a los laboratorios y entidades del sector privado que hayan suscripto convenios de asistencia recíproca con el INASE o se encuentren expresamente habilitadas por dicho organismo técnico descentralizado.
Foto. SAGyP | INASE
La instauración de este protocolo apunta a erradicar las distorsiones en la comercialización, garantizando el uso legal de los materiales vegetales y blindando los derechos de propiedad intelectual de los desarrolladores fitogenéticos. Por último, las autoridades nacionales precisaron que las exigencias y penalidades contempladas en este marco regulatorio conjunto comenzarán a aplicarse de manera selectiva sobre todos aquellos nuevos cultivares de semillas que completen su tramitación y resulten inscriptos tanto en el Registro Nacional de Cultivares como en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares a partir de la publicación de la presente norma.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: SAGyP

