• 3 min de lectura
• 3 min de lectura

El megaproyecto energético para la licuefacción y exportación de gas natural licuado en la Argentina registró un avance en su estructura corporativa y operativa. Las compañías internacionales Eni y XRG anunciaron la firma de contratos de compraventa de acciones con YPF S.A. para incorporarse formalmente al desarrollo del upstream del proyecto integrado denominado Argentina LNG.
De acuerdo con las declaraciones del presidente y CEO de YPF, Horacio Daniel Marín, la incorporación de ambos socios estratégicos tiene como objetivo fortalecer la cadena de valor global de la iniciativa y afianzar las capacidades operativas para consolidar al país como un proveedor relevante en el mercado energético internacional. La meta de la conducción de la petrolera de bandera se mantiene en alcanzar un volumen de exportaciones estimado en 30.000 millones de dólares para el año 2031.
Los convenios bilaterales establecen un nuevo esquema de propiedad para las áreas productivas que abastecerán el complejo de licuefacción:
Las organizaciones aclararon en sus respectivos comunicados que el cierre definitivo de las transacciones societarias y la transferencia formal de las acciones regulatorias permanecen sujetos al cumplimiento de las aprobaciones gubernamentales y normativas habituales para este tipo de operaciones de mercado.
Los recursos provenientes de los tres bloques seleccionados constituirán el núcleo de abastecimiento para alimentar una capacidad de procesamiento de 12 millones de toneladas por año (MTPA) de GNL. Según detalló la firma europea Eni, el esquema de desarrollo prevé canalizar el gas no convencional hacia los mercados globales mediante la utilización de dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG).
Desde la perspectiva corporativa de XRG, esta inversión complementa el acuerdo de desarrollo conjunto previamente anunciado con YPF y Eni. La compañía enfatizó que la transacción se alinea con su plan estratégico de mediano plazo para estructurar una plataforma global de gas natural resiliente, asegurando su posicionamiento dentro de una de las reservas de gas no convencional más significativas del mundo y facilitando la interconexión directa de Vaca Muerta con los centros de consumo internacionales en un contexto de creciente demanda de seguridad energética de largo plazo.

