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El sector pesquero ecuatoriano enfrenta los primeros efectos del fenómeno de El Niño, reflejados en una menor disponibilidad de recursos marinos y una ligera contracción de las exportaciones durante el primer cuatrimestre de 2026. De acuerdo con la Cámara Nacional de Pesquería (CNP), los envíos del sector alcanzaron USD 721,5 millones, un 1,6 % menos que en el mismo período del año anterior, debido principalmente a la disminución de las capturas de atún.
Las exportaciones de lomos y conservas de atún, principal producto pesquero del país, registraron una caída del 6 %, mientras que las capturas de atún barrilete descendieron un 35 % hasta abril. El calentamiento de las aguas ha reducido la disponibilidad de especies pelágicas pequeñas, afectando también la producción de harina y aceite de pescado. A este escenario se suman el incremento de los costos operativos, especialmente por el alza del precio del diésel, y una menor dinámica de exportaciones hacia mercados como la Unión Europea y China.
La evolución de las condiciones oceánicas pone de manifiesto la importancia de fortalecer la resiliencia del sector pesquero frente a eventos climáticos. La continuidad de las exportaciones dependerá de una adecuada articulación entre la producción, la logística, la infraestructura portuaria y el transporte marítimo, elementos fundamentales para mantener la competitividad del comercio exterior ecuatoriano.

