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El Port de Barcelona acogió ayer la jornada "Seguridad y Resiliencia en instalaciones portuarias ante los riesgos operativos y emergentes", organizada por la compañía de inspección y certificación Société Générale de Surveillance (SGS) con la colaboración del Port de Barcelona y Salvamento Marítimo de Barcelona.
La jornada analizó algunos de los retos que deben encarar los profesionales de los sectores marítimo y portuario en su gestión diaria y en la planificación de seguridad de las instalaciones, poniendo el acento en la prevención y el cumplimiento de la normativa. Los ponentes destacaron la importancia de que los Planes de Autoprotección (PAU) de las empresas portuarias y las industrias sean documentos vivos que se revisen y actualicen periódicamente para poder dar la respuesta más efectiva a las situaciones de emergencia.
La transición energética ha centrado el principal bloque de la jornada. Los grandes puertos del mundo, como es el caso del Port de Barcelona, están llevando a cabo importantes proyectos para descarbonizar su actividad y facilitar el uso de nuevos combustibles en el transporte marítimo. En este ámbito, los ponentes han recordado la importancia de que las instalaciones fotovoltaicas, el transporte de vehículos eléctricos y las plantas de metanol, amoníaco o hidrógeno, entre otros, cuenten con planes de prevención adaptados a cada especificidad.
La jornada, que contó con la bienvenida del jefe de Operaciones Portuarias y Mercancías del Port de Barcelona, Félix González, y en la que intervino la jefa de Seguridad Industrial, Anna Perera, ha reunido a cincuenta técnicos entre responsables de prevención y seguridad de empresas portuarias y especialistas en normativa y gestión de riesgos en instalaciones industriales, y finalizó con una mesa redonda en la que los diferentes profesionales han compartido experiencias y dudas sobre los retos que plantea la actual transformación portuaria.

