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El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán condenó un ataque con explosivos perpetrado por fuerzas ucranianas contra un buque comercial iraní en el mar Caspio, el cual dejó como saldo un tripulante muerto y otro herido.
Teherán calificó la acción como un acto de agresión "hostil y criminal" que busca expandir la guerra en Ucrania, advirtiendo que el hecho "no puede quedar sin respuesta".
Ante esto, la cancillería iraní convocó al encargado de negocios de Ucrania en la República Islámica para formalizar su protesta y asegurar que defenderá sus intereses nacionales.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, abordó la agresión en conversaciones telefónicas con la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, y con el canciller ruso, Serguéi Lavrov.
Durante el diálogo, Araqchi agradeció a las autoridades locales de la región rusa de Astracán -puerto de origen de la nave- por el auxilio prestado a la tripulación e insistió en la necesidad de frenar "las aventuras del régimen de Kiev".
Por su parte, Lavrov expresó sus condolencias por la muerte del tripulante, mientras que Irán reafirmó que mantiene esfuerzos diplomáticos para rebajar la tensión en Medio Oriente.
En línea con información trascendida en Irán sobre el incidente, el navío afectado sería el Ana, el que se encontraba transportando un cargamento de hierro.
La denuncia iraní coincidió con las declaraciones del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien confirmó que sus Fuerzas Armadas atacaron en el mar Caspio un buque de guerra ruso y naves empleadas para el transporte de carga militar vinculada a Teherán.
Zelenski denunció que Kiev ha detectado desde julio una "activa vigilancia satelital rusa sobre los Estados del Golfo e instalaciones militares de Estados Unidos", cuyos datos son traspasados a Irán para coordinar y evaluar ataques en la región.
Según el mandatario ucraniano, solo entre el 19 y 20 de julio, el espionaje espacial ruso monitoreó cuatro bases aéreas aliadas en Baréin, Jordania y Kuwait.
El incidente ocurre en medio del constante uso de drones de diseño iraní por parte de Moscú en el frente ucraniano, lo que ha llevado a Kiev a ofrecer su experiencia en intercepción de aeronaves no tripuladas a diversos países de Medio Oriente.

