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El Comité de Ministros del Sistema de Evaluación Ambiental (SEA) rechazó las reclamaciones presentadas por observantes del proceso de participación ciudadana contra el proyecto portuario Copiaport-E, manteniendo vigente la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable otorgada en septiembre de 2025. Con ello, se ratifica la viabilidad de la iniciativa, la que además cuenta con el respaldado de la tribu norteamericana Chiricahua Apache.
Entre los opositores figuraron las municipalidades de Caldera y Copiapó, además de diversos particulares. Copiaport-E contempla la construcción y operación de un complejo portuario en la comuna de la cual toma su nombre, destinado a la recepción, almacenamiento y embarque de graneles limpios, así como a la transferencia de contenedores, carga general y fertilizantes.
En particular, el Comité estimó que los antecedentes levantados permitieron caracterizar adecuadamente los efectos del proyecto sobre el ecosistema marino, descartando una subestimación de sus impactos y validando las medidas de mitigación y seguimiento comprometidas.
La instancia también respaldó el análisis realizado sobre la fauna terrestre y consideró suficientes las medidas propuestas para abordar las afectaciones identificadas. Asimismo, concluyó que la información recopilada sobre la flora herbácea, las geófitas y el fenómeno del desierto florido permitió evaluar adecuadamente estos componentes, descartando efectos ambientales relevantes.
Respecto de los recursos hídricos, sostuvo que la modelación hidrogeológica y los programas de monitoreo permiten descartar riesgos para el abastecimiento humano, las actividades de subsistencia y los ecosistemas asociados a la Quebrada del Totoral. De igual forma, consideró adecuadamente evaluadas las eventuales interferencias sobre la circulación, conectividad y acceso de los grupos humanos del área.
En materia de paisaje y valor turístico, la resolución concluyó que los antecedentes presentados fueron suficientes para determinar que el proyecto no generará alteraciones ambientales de relevancia. Similar evaluación realizó respecto del patrimonio arqueológico y cultural presente en la zona de influencia.
Asimismo, ratificó que la consulta indígena fue iniciada oportunamente y desarrollada conforme a la normativa vigente para las comunidades susceptibles de afectación directa. Junto con ello, desestimó las reclamaciones relacionadas con materias sectoriales y de política pública, al considerar que exceden el ámbito de competencia del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
Entre las principales instalaciones consideradas en Copiaport-E son una Terminal de Graneles Limpios con capacidad de hasta 10 millones de toneladas anuales y una Terminal Multipropósito para manipular contenedores (300 mil TEU/año), carga general (150 mil TPA) y fertilizantes (150 mil TPA). Su construcción se estima demore 24 meses y el desembolso de USD 450 millones.
De esta forma, el Comité de Ministros rechazó formalmente los recursos presentados por organizaciones y particulares que participaron en el proceso de evaluación ambiental, aunque introdujo modificaciones puntuales a la RCA relacionadas con el seguimiento de ejemplares de tortuga verde (Chelonia mydas) en Bahía Chasco.
Se contempla que Copiaport-E tenga una vida útil aproximada de 50 años, lo que preliminarmente comprendía entre 2024 y 2074 en su fase de operación. La tramitación del proyecto -que apunta a convertirse en el primer megapuerto ecológico de Atacama- se inició formalmente en 2020 y necesitó tres adendas (2022, 2023 y 2025) antes de ser votada favorablemente por la comisión.
Fuente: Portal Portuario

