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Como parte de las medidas medioambientales relacionadas con el trabajo en la gatera, Haropa Port transformó parte del compartimento de depósito de sedimentos utilizado durante las distintas fases de la creación de Puerto 2000 en un humedal de 10,8 hectáreas favorable para la biodiversidad.
Esta zona alberga ahora un estanque de dos hectáreas, lo que permite recrear funciones ecológicas esenciales y fortalecer las continuidades naturales del territorio.
Supervisado por una oficina de diseño reconocida, el sitio ya muestra los primeros signos alentadores con la instalación de varias especies de aves, entre ellas patos, incluido el famoso pato de la cabeza; avocetas; el sapo calamidad y gaviotas comunes. La presencia de esta última especie poco común en cría a nivel nacional es una señal positiva sobre la atractividad de los hábitats recién creados.
Esta operación forma parte del enfoque ERC (Evitar, Reducir, Compensar) para mejorar el acceso fluvial al Puerto 2000 y complementa las demás acciones medioambientales llevadas a cabo en el lugar.
El terreno elegido para la medida compensatoria se ubica en parte del área de depósito de sedimentos situada al este del Puerto 2000, que se utilizó durante las distintas fases de la construcción de dicho puerto. Los materiales, almacenados temporalmente en el lugar, se reutilizaron, entre otras cosas, para construir el rompeolas de la compuerta.
Este enfoque de reutilización ha permitido limitar el transporte de materiales, al tiempo que se le da una segunda vida a un espacio que ya de por sí era artificial.
La creación de este humedal forma parte de un conjunto más amplio de medidas de prevención, reducción, compensación y apoyo implementadas dentro del proyecto. Las acciones ya en marcha incluyen monitorización del ruido submarino, para lo que se desplegaron boyas equipadas con hidrófonos para monitorizar el ruido generado por las obras y limitar las perturbaciones que puedan afectar a los mamíferos marinos.
También se incluye la preservación de la col marina, y para eso se recolectaron semillas y se trasladaron plantas de las zonas afectadas por las obras con el fin de promover la conservación de esta especie característica del litoral.
A la vez se propone un mayor conocimiento sobre las focas comunes, pues los estudios realizados también permiten comprender mejor los movimientos y el uso del estuario por parte de estos mamíferos marinos.

