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El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia informó que se encuentra realizando gestiones diplomáticas y de coordinación con las autoridades de la República de Chile con el objetivo de agilizar el tránsito internacional en el Complejo Fronterizo Colchane–Pisiga.
La medida busca reducir las afectaciones que actualmente golpean a los transportistas bolivianos y al comercio exterior de ese país debido a las demoras registradas en dicho punto de control.
Según los antecedentes oficiales entregados por el Gobierno chileno, las restricciones temporales en la atención de este paso fronterizo responden a la ejecución de trabajos de mantenimiento, conservación y mejoramiento de su infraestructura física.
"Como parte de estas medidas, y con carácter temporal, el complejo modificó su horario de funcionamiento hasta el 30 de noviembre del presente año, estableciendo el ingreso de usuarios hasta las 20:00 horas, la atención de los usuarios previamente ingresados hasta las 24:00 horas y el reinicio de operaciones a partir de las 08:00 horas", comunicó la Cancillería de Bolivia.
"Consciente del impacto que esta situación genera sobre el transporte internacional, la Cancillería boliviana ha solicitado a las autoridades chilenas la adopción de medidas que permitan fortalecer la capacidad operativa del complejo fronterizo, optimizar los procesos de control y despacho, y reducir los tiempos de espera, especialmente en el actual contexto de normalización del flujo comercial tras las recientes interrupciones que afectaron la red vial nacional", agregó.
En paralelo a las negociaciones bilaterales, el Ministerio de Relaciones Exteriores boliviano mantiene una coordinación permanente con el Consulado General de Bolivia en Chile y con las diversas instituciones del país altiplánico que operan en la frontera para realizar un seguimiento continuo del estado de las rutas y los tiempos de atención.
"El Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia reafirma su compromiso de continuar impulsando, por la vía del diálogo y la cooperación bilateral, todas las acciones necesarias para resguardar los intereses del transporte internacional boliviano, garantizar la continuidad del comercio exterior y contribuir al normal funcionamiento de uno de los principales corredores de integración entre ambos países", concluyó la misiva.
El comercio exterior boliviano, interrumpido por más de 50 días de bloqueos, mantiene bajo presión a los puertos del norte de Chile. Esta situación ha obligado a Terminal Puerto Arica (TPA) a gestionar un volumen extraordinario de carga acumulada en sus patios, mientras que Iquique Terminal Internacional (ITI) debió abrir una zona de acopio temporal en las antiguas instalaciones de Marco Chilena para agilizar el flujo de contenedores.

