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Irán declaró que no mantiene negociaciones con Estados Unidos y que trabaja junto a Omán para establecer "una ruta temporal" en el estrecho de Ormuz, con el fin de garantizar la navegación segura por esta vía estratégica.
En rueda de prensa, el portavoz iraní del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baqaei, señaló que las conversaciones con Mascate buscan habilitar un paso marítimo provisional.
"Nuestras discusiones actuales con Omán se centran en garantizar el tránsito seguro de los buques en el estrecho de Ormuz", afirmó Baqaei, según la agencia semioficial Fars.
"Trabajamos para concretar esta ruta temporal lo antes posible, en cooperación con Omán, para asegurar la navegación en la zona", complementó.
Baqaei detalló que el diálogo busca crear un corredor de navegación interino que resguarde los intereses de ambos Estados ribereños. Esto se lograría unificando la ruta sur (en aguas omaníes) y la ruta norte (en aguas territoriales iraníes) en un único corredor de tránsito bidireccional.
"Las conversaciones versan sobre un corredor de doble sentido, no sobre dos o tres rutas separadas", puntualizó la autoridad iraní, agregando que el trazado temporal se mantendrá hasta definir una alternativa permanente.
Por otro lado, el portavoz desmintió las versiones sobre un acercamiento con Washington. "No estamos sosteniendo negociaciones con Estados Unidos", remarcó.
La declaración se produce luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que las conversaciones con Irán comenzarían el lunes 3 de agosto por la tarde, mostrando optimismo respecto a alcanzar un acuerdo sobre la desnuclearización iraní y la seguridad en el estrecho.
Baqaei advirtió además que la situación en Ormuz "no cambiará mientras Estados Unidos mantenga sus actos de agresión y su bloqueo".
Entre el 8 y el 24 de julio, EE.UU. e Irán intercambiaron ataques militares. Washington bombardeó objetivos en territorio iraní, mientras que Teherán respondió contra lo que describió como instalaciones y equipos militares estadounidenses en varios países árabes, en particular Jordania, Bahréin y Kuwait.
La escalada se produjo tras un memorando de entendimiento firmado entre ambas naciones en junio y el inicio de unas negociaciones orientadas a un acuerdo definitivo.
No obstante, los diálogos se estancaron debido a discrepancias sobre las garantías de seguridad y la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos más estratégicos para el comercio y el suministro energético mundial.

