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Siria recibió sus primeros cargamentos de trigo y cemento en un muelle utilizado anteriormente por las fuerzas rusas, según informaron funcionarios del Puerto de Tartús, donde reporteros de Reuters vieron a las tropas rusas recogiendo pertrechos y desalojando partes del embarcadero.
Ambos envíos llegaron el martes 11 de agosto, dos días después de que Damasco anunciara un acuerdo con Moscú sobre el futuro de las bases rusas en Tartús y en el aeropuerto de Hemimim, ambas ubicadas en las regiones costeras del noroeste de Siria.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Siria afirmó que el acuerdo prevé que el país asuma la gestión de las instalaciones civiles, incluidos el aeropuerto de Hemimim y el muelle comercial del Puerto de Tartús. Las instalaciones militares se reconvertirán en centros de entrenamiento conjunto.
"Comenzamos a operar el muelle 4 tras tomar el control por parte del Departamento de Operaciones. Los trabajos iniciaron de inmediato con la recepción de dos buques de manera consecutiva", declaró a Reuters Youssef Arnous, jefe del departamento de operaciones e inversión del Puerto de Tartús.
Arnous añadió que dicho muelle puede albergar hasta tres embarcaciones de forma simultánea y que las zonas de almacenamiento situadas justo enfrente del embarcadero permitirán reducir el tiempo de espera de los barcos durante el fondeo.
Los datos de LSEG mostraron que ambas embarcaciones procedían de puertos turcos, aunque no se determinó de inmediato su lugar de origen.
El miércoles, reporteros de Reuters en el puerto observaron a las fuerzas rusas abandonar un edificio cercano al muelle y trasladar pertrechos a otra instalación militar próxima.
Tampoco se aclaró de inmediato cuántas tropas rusas permanecen en Tartús o en Hemimim. Una fuente siria familiarizada con el acuerdo señaló que algunos efectivos militares rusos se mantendrán en Siria como parte del pacto.
El futuro de las bases quedó envuelto en la incertidumbre tras la huida del país en 2024 de Bashar al-Ásad, aliado de Rusia. El memorando de entendimiento se alcanzó tras 18 meses de intensas negociaciones.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia declaró el martes 11 que considera el acuerdo como "un paso importante orientado a seguir mejorando la cooperación bilateral en el ámbito militar".
Rusia ha considerado durante mucho tiempo sus bases navales y aéreas en Siria como una fuente clave de influencia geopolítica en Oriente Medio y de proyección de poder en el Mediterráneo y África.
La instalación de Tartús es el único centro de reparación y reabastecimiento de Rusia en el Mediterráneo, y Moscú ha utilizado Siria como punto de escala para el traslado de sus contratistas militares hacia y desde África.
Reuters informó en julio que parte del cuarto muelle de Tartús, utilizado anteriormente por las fuerzas armadas rusas, se transformará en un centro comercial y logístico.

