• 4 min de lectura
• 4 min de lectura

El debate público sobre desarrollo portuario es muy activo entre expertos, pero hay puntos básicos en que existe amplio consenso. La primera y mayor fundamentación es mantener el liderazgo regional en la cadena de suministro global.
Aunque Chancay es una realidad, no tiene sentido que la principal economía de la costa oeste de Sudamérica agregue un eslabón más a su comercio exterior.
La Política de Estado debe garantizar la disponibilidad de infraestructura portuaria necesaria para recibir cualquier nave portacontenedores disponible en la industria marítima.
La solución requiere entonces construir un terminal de aguas profundas y abrigadas que atienda esa nave tipo. Existe un consenso técnico, muy fundado en rigurosos estudios, que la solución más eficiente es el Proyecto Puerto Exterior de San Antonio.
Hace dos años, EPSA me encargó organizar un Panel de Expertos, en que modelamos más de cien escenarios posibles, resolviendo el conflicto entre las relicitaciones de la infraestructura actual y las licitaciones de nueva infraestructura. Manteniendo la tensión competitiva que tanto bien trajo a nuestro desarrollo portuario, generó interés en el mercado y buenas ofertas de los incumbentes.
Después de esa experiencia y de ser un observador privilegiado por décadas de estos procesos, he llegado a la convicción de que el proyecto no puede ser patrimonio exclusivo de EPSA. Es un proyecto país.
Una asociación pública–pública es necesaria.
Valparaíso debe vincular su destino a su construcción, comprando una parte del Puerto Exterior de San Antonio. Por eso, el T1 debe ser la extensión de Licitación de Valparaíso: un gran activo portuario a licitar: ExTPS + T1. Esto es una opción compleja, pero da una solución integral, participando de los beneficios de la concesión y del riesgo del financiamiento de las obras de abrigo.
EPSA concesiona STI a mediano plazo, sumando las concesiones de Panul y otras, privilegiando la continuidad de servicio y fidelización de clientes, haciendo coincidir el término de esa concesión corta con el término de la concesión vigente de DP World. Esto genera un segundo gran operador de todos los terminales actuales de San Antonio y el tercer gran operador en el largo plazo será quien licite Terminal 2 de Puerto Exterior.
Como fortalezas, esta fórmula alinea el interés de Empresas Portuarias con el objetivo del dueño, el Estado de Chile. Equilibra conflicto de corto y largo plazo al incorporar la continuidad de los terminales actuales en las ofertas a recibir. Incentiva inversión en terminales actuales.
Aunque como debilidades plantea la difícil alianza pública–pública. Requiere informe + TDLC, además de generar una compleja negociación de contratos entre empresas portuarias.
Por otro lado, también representa oportunidades al dar una potente señal al mercado sobre la política pública de largo plazo. Propuestas más atractivas por menor riesgo. Apalancamiento financiero entre Empresas Portuarias no requiere aval del Estado para obras de abrigo de Puerto Exterior de San Antonio. Disminuye incertidumbre con equilibrio de joint venture de empresas portuarias.
No obstante, también hay amenazas derivadas de posibles conflictos emergentes no pensados en etapa de diseño que requieren un ágil mecanismo de solución de controversias. Compleja solución a diversos intereses, participaciones de mercado y límites que habrá que defender en TDLC.
Con este macro diseño, todos tienen expectativas de ganar o perder, se acaba el fantasma de dudosos proyectos y Valparaíso se convierte en el principal promotor del proyecto, lo que es el inicio de un cambio cultural.
Me encuentro entre los que siempre hemos entendido que los proyectos portuarios públicos son del país, y que las empresas son los gestores específicos del Estado.
Ahora, tratándose de proyectos que, como Puerto Exterior, se salen del marco habitual, indudablemente se requiere más compromiso de todo tipo de todos los organismos del Estado cuyas competencias son determinantes para su avance. La patria requiere de la generosidad y apertura de mente de todos para encontrar un diseño que permita hacerlo realidad.

