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El Gobierno de Israel confirmó su oposición al acuerdo de fusión entre la naviera ZIM y Hapag-Lloyd. La razón de este posicionamiento se justifica en el resguardo de la seguridad de la nación.
Cabe consignar que, en febrero de 2026 la compañía israelí, ZIM Integrated Shipping Services alcanzó un acuerdo para vender la totalidad de sus acciones a Hapag-Lloyd, en una operación que supera los 4 mil millones de dólares.
Luego que trascendiera que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu y su titular de Defensa, Israel Katz, estarían en desacuerdo con la venta de ZIM, PortalPortuario se comunicó de manera exclusiva con el Ministerio de Defensa israelí, quienes vía escrita aseguraron que esta transacción estaría en contra de sus resguardos estratégicos.
"El Ministro de Defensa (Katz) adoptó la postura del Consejo de Seguridad Nacional de la cartera y de los organismos profesionales, según la cual la venta de ZIM en el formato propuesto no permite preservar los intereses de seguridad del Estado de Israel", aseguró la Unidad del Portavoz y División de Relaciones Públicas del mencionado departamento estatal.
Según publicaciones de prensa en Tel Aviv, este eventual peligro de salvaguarda estaría relacionado con el origen extranjero de los capitales de Hapag-Lloyd, algunos que incluso son de carácter estatal. Este aspecto conecta en forma directa con los reinos de Qatar y Arabia Saudita, quienes por medio de fondos de inversión públicos poseen el 12,3% y el 10,2% de las acciones de la naviera alemana.
Por lo tanto, vender una empresa de carácter "estratégico" a una compañía que tiene propietarios provenientes de países que han mantenido disputas con Israel, atentaría contra la seguridad marítima del país. Para este argumento, se ha remarcado el rol realizado por ZIM durante la guerra de Gaza, siendo vital su funcionamiento para paliar los bloqueos marítimos, por lo que una modificación de sus titulares podría ser "problemático" para Israel ante un potencial nuevo conflicto bélico.
Participación de capitales chilenos
Respecto al resto de los propietarios, el Grupo Quiñenco -empresa privada chilena- quienes por medio de la Compañía Sud Americana de Vapores ( CSAV) poseen el 30% de la sociedad, también habría levantado alertas en las autoridades israelíes, ante las eventuales presiones que podría sufrir el directorio de este conglomerado por parte del Gobierno de Chile, el que según algunos dirigentes de la Knesset, en más de alguna oportunidad ha tenido una postura crítica sobre Israel.
Al respecto, este medio de comunicación se contactó con la Embajada de Israel en Chile, quienes a través de su Oficina de Prensa, indicaron que "la preocupación que existe en algunas autoridades israelíes por el proceso de adquisición de la naviera Zim no tiene ninguna relación con Chile, sino más bien con el hecho que una empresa estratégica como esta, deje de tener controladores israelíes".
De manera paralela, también se elevó la consulta a la CSAV y a Cancillería de Chile, ambas entidades declinaron referirse a la situación.
"Acción de Oro" de Israel
Pese a que el acuerdo de fusión entre ambas compañías ya está firmado, el Estado de Israel posee la denominada " Acción de Oro" ( Golden Share), elemento su jurisdicción nacional que aplica para las empresas privatizadas que en algún momento fueron de propiedad estatal (ZIM fue vendida a inversores en 2004).
En este caso, las autoridades estatales pueden aplicar esta opción ante cualquier venta de acciones que sobrepasen el 24% de la entidad o que signifique el cambio de control de esta.
Por el momento, no existe una confirmación de que el gobierno decante por utilizar este mecanismo, el que podría vetar la mencionada transacción de la naviera.

