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El principal desafío que enfrentan hoy los puertos mexicanos no pasa únicamente por reforzar los controles de seguridad, sino por evitar que una sobrerregulación termine erosionando la eficiencia operativa y la competitividad logística del país frente a otros mercados internacionales.
Para Luz Alicia Iturbe de Garay, consejera Jurídica de la Administración Portuaria Integral (API) de Tamaulipas, la falta de certeza jurídica se ha convertido en uno de los mayores obstáculos para atraer inversión al sector portuario, aun cuando existan proyectos de infraestructura con alto potencial estratégico.
"La incertidumbre del rumbo que está tomando nuestro país genera eso, que no haya confianza", afirmó durante la conferencia Situación actual del Sistema Portuario Nacional: en dónde estamos y hacia dónde debemos ir, organizada por el Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM). Recordó que el espíritu original de la Ley de Puertos fue precisamente ofrecer certidumbre jurídica a los inversionistas mediante Programas Maestros de Desarrollo Portuario con visión de largo plazo, de hasta 30 años, considerando el nivel de capital que implica desarrollar terminales especializadas y adquirir equipamiento portuario de alta tecnología.
"Todo eso ha generado que la operación y maniobra de la operación portuaria se haga en el menor tiempo posible y eso pone al país y a los puertos en un estatus de competencia", sostuvo.
Bajo ese contexto, expuso que actualmente los procesos regulatorios y de supervisión técnica se han endurecido, incorporando verificaciones que anteriormente no existían y que hoy ralentizan trámites y autorizaciones para el desarrollo de infraestructura.
A ello se suma, dijo, el retraso en las concesiones de zona federal marítimo terrestre por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), con expedientes que acumulan hasta seis años en espera de resolución.
"Tenemos trámites de seis años o más esperando y eso detiene que se invierta o como ha pasado que se construya el muelle y que venga el dicho de 'más vale pedir perdón, que pedir permiso'", advirtió.
La especialista también señaló que el cambio de control del sector portuario desde la entonces Secretaría de Comunicaciones y Transportes —hoy Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes— hacia la Secretaría de Marina modificó de manera significativa la relación con los inversionistas y transformó los procesos regulatorios.
"Anteriormente la relación con los inversionistas se fomentaba porque ese es el trabajo de un administrador portuario, buscar inversión para su puerto, es una empresa que está buscando inversionistas no alejándolos. A veces ser tan estrictos en su formación militar nos aleja de la cuestión comercial", comentó.
En ese sentido, consideró que el reto actual del sistema portuario mexicano no es únicamente técnico o jurídico, sino de integración institucional, por lo que llamó a fortalecer la coordinación entre autoridades y organismos especializados en infraestructura, ingeniería y normatividad.
La visión fue compartida por Jesús Campos López, presidente del XVI Consejo Directivo del CICM, quien sostuvo que la transferencia del sector portuario marcó un punto de inflexión en la gobernanza marítimo-portuaria del país, al modificar procesos regulatorios, esquemas de supervisión técnica, prioridades y tiempos de autorización para los proyectos.
"Hoy enfrentamos otros retos, cómo equilibrar el control y la competitividad, cómo dar certeza jurídica al inversionista sin sacrificar la rectoría del Estado, cómo modernizar nuestros puertos para responder a las demandas y al reordenamiento del comercio global", expuso.
Campos López añadió que, además del componente regulatorio, persisten desafíos estructurales vinculados con la ingeniería civil, entre ellos el dragado para mantener grandes profundidades, la ampliación de muelles y patios, la conectividad ferroviaria y carretera de última milla, así como la resiliencia de la infraestructura frente al cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos.
"Son retos que no se resuelven con una sola disciplina o una sola institución", concluyó.
Fuente: t21

