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A 23 años de haber iniciado operaciones en el puerto de Lázaro Cárdenas, la terminal de Hutchison Ports busca consolidarse como una de las principales plataformas logísticas del Pacífico mexicano, apoyada en una estrategia de expansión, automatización y eficiencia operativa que apunta a responder al crecimiento de las cadenas globales de suministro y a la presión que enfrenta el sistema portuario nacional.
Para Manuel García Gordillo, gerente general de Hutchison Ports LCT, el crecimiento de la terminal ha estado estrechamente ligado a la necesidad de ofrecer una alternativa frente a la congestión recurrente del puerto de Manzanillo, principal competidor de Lázaro Cárdenas en el manejo de contenedores del Pacífico mexicano.
"Lázaro Cárdenas se convirtió en una alternativa para esos problemas de congestión del puerto de Manzanillo", afirma el directivo en entrevista con T21, al recordar que la terminal inició operaciones prácticamente sin movimiento de contenedores y hoy supera los 1.5 millones de TEU (contenedores de 20 pies) anuales.
El crecimiento de los buques y las exigencias de las líneas navieras obligaron a acelerar el desarrollo de infraestructura especializada. Bajo esa lógica, Hutchison Ports LCT desarrolla actualmente la tercera fase de expansión de la terminal, con la que incrementará su capacidad operativa mediante nuevas áreas de patio, ampliación de muelle y equipamiento automatizado.
Actualmente la terminal cuenta con 76 hectáreas desarrolladas y proyecta superar las 100 hectáreas con esta etapa de crecimiento, además de alcanzar casi 1,500 metros de muelle y sumar nuevas grúas RTG autónomas y grúas de muelle de última generación.
"Este proyecto es de verdad muy importante porque ha habido una combinación de cosas. Por una parte, la presión de la necesidad de tener más área para poder tener más capacidad de atención. Pero por el otro lado, también para prepararnos nosotros para que el cliente tenga la certeza de que sus cargas no se van a estancar aquí", sostiene Gordillo.
Fuente: t21

