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La industria pesquera mejora hasta en 30% su eficiencia con la aplicación de la economía circular en sus procesos productivos, señaló la Asociación de Productores de Harina y Aceite de Pescado (Apro).
Refirió que producir una tonelada de harina de pescado requería anteriormente cerca de seis toneladas de materia prima; hoy se necesitan alrededor de 4.2 toneladas.
Esta evolución responde a la incorporación de tecnologías limpias y sistemas cerrados que permiten recuperar componentes del procesamiento, reincorporarlos a la cadena productiva y reducir la generación de residuos, indicó Apro.
Araceli Lay, vocera de Apro, explicó que la modernización de las plantas ha convertido a la economía circular en una herramienta clave para mejorar la eficiencia productiva y disminuir el consumo de recursos.
"Los componentes obtenidos durante las distintas etapas son recuperados y reincorporados al proceso. De esta manera, aprovechamos mejor la materia prima, reducimos el consumo de energía y avanzamos hacia una producción con menor impacto ambiental", señaló Lay.
Los sistemas de secado indirecto a vapor permiten recuperar y reutilizar componentes como el agua de cola, la sanguaza, los aceites y las grasas. Como resultado de estos avances, la eficiencia del proceso productivo ha mejorado aproximadamente 30% y el uso de combustible se ha reducido en 24%.
La aplicación de este modelo también alcanza a materiales utilizados fuera de las plantas. Entre 2019 y 2026, empresas del sector recuperaron más de 2.8 millones de kilos de redes de pesca en desuso para transformarlas en materia prima destinada a la fabricación de nuevos productos.
Solo durante 2026 se recuperaron más de 250,000 kilos de redes, generando recursos para iniciativas ambientales y sociales.
Así, la industria pesquera amplía la economía circular desde sus procesos productivos hacia la recuperación de materiales que pueden adquirir una nueva vida útil.

