En el marco del lanzamiento de la campaña gruesa 2026/27, se llevó a cabo el panel "El futuro del comercio agroindustrial: tendencias, riesgos y oportunidades", que abordó las nuevas tendencias en la demanda mundial de alimentos, así como los riesgos y oportunidades para la agroindustria argentina.
El director de INAI, Maximiliano Moreno, señaló que el mundo enfrenta una paradoja: durante los próximos diez años crecerá la demanda y valoración estratégica de minerales, energía y agro, pero a su vez es el propio contexto internacional el que genera incertidumbres que afectan la producción y comercialización. Según explicó, esto es consecuencia del inicio de una nueva era, la cual implica una reconfiguración del comercio internacional, marcada por las tensiones geopolíticas, el desacople entre China y Estados Unidos y la necesidad de diversificar las cadenas de suministro.
En este escenario, Moreno consideró que Argentina tiene dos activos estratégicos diferenciales: confiabilidad en el abastecimiento estable de agroalimentos y garantía de sostenibilidad socioambiental. Para poner en valor estos activos es importante avanzar en una agenda de competitividad y flexibilidad para adaptarnos a escenarios cambiantes. Entre otros temas, destacó la importancia de seguir avanzando en la diversificación de mercados (incluyendo nuevas aperturas sanitarias y acuerdos comerciales) así como anticiparse y adaptarse a nuevas exigencias en materia de demanda de alimentos, sostenibilidad y biocombustibles. "La incertidumbre internacional no necesariamente juega en contra de Argentina. Puede aumentar el valor estratégico de lo que producimos y cómo lo producimos", concluyó.






