El acto tuvo lugar en la Plaza de Armas de la Agrupación Guardacostas, sede de la Dirección de Operaciones y Protección Ciudadana, ubicada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Lo presidió el Prefecto Nacional Naval, prefecto general Guillermo José Giménez Pérez, acompañado por el Subprefecto Nacional Naval, prefecto general Alejandro Paulo Annichini.

También estuvieron presentes integrantes de la Plana Mayor de la Fuerza; el presidente del Círculo de Oficiales, prefecto general (RS), Rogelio Gustavo Pellegrino; el Suboficial Encargado General de la Institución, ayudante mayor Roberto Marcelino Ortiz; personal superior en actividad y situación de retiro; personal subalterno a cargo de distintas dependencias; miembros del Cuerpo de Veteranos de Guerra de Malvinas (VGM); delegados de círculos y mutuales vinculados con la Autoridad Marítima nacional, y familiares de los homenajeados.

Tras la ejecución del Himno Nacional por parte de la Banda de Música, se realizó un minuto de silencio en memoria del personal caído en cumplimiento del deber. Luego, el Capellán Mayor de la Fuerza, presbítero Diego Julio Tibaldo, ofició una invocación religiosa y bendijo los sables, diplomas y reconocimientos.

A continuación, el ayudante mayor Ortiz se dirigió a los presentes: "Hoy compartimos acontecimientos de especial trascendencia para la Institución, unidos por el orgullo de pertenecer a una Fuerza que asentó sus pilares en el honor, la lealtad y la vocación de servicio. Para un suboficial, el sable representa el reconocimiento a toda una trayectoria. Es un símbolo de mando que refleja la tradición y la gloria de la Prefectura Naval Argentina, y a través de él cada ayudante mayor sabe que se ha hecho merecedor de la responsabilidad y el honor de su jerarquía. Hoy la Prefectura agradece su servicio y les confía, además, la tarea de transmitir lo aprendido a quienes vienen detrás".

En relación con el personal femenino, agregó: "Su incorporación abrió nuevas oportunidades, que se sostuvieron con lealtad, compromiso, esfuerzo y dedicación, valores que hoy forman parte de nuestra identidad. Una fuerza crece cuando valora el aporte de todos sus integrantes. A las primeras integrantes, nuestro respeto: su labor es parte de nuestro presente y un valor para nuestro futuro".

Seguidamente, llegó el momento de la entrega de sables, símbolo de mando que reúne la tradición institucional y recuerda a cada ayudante mayor la responsabilidad y el honor que trae consigo su jerarquía. El Prefecto Nacional Naval y el Subprefecto Nacional Naval, junto al Suboficial Encargado General, se lo entregaron a los ayudantes mayores Sergio Esteban Cogón, que ascendió en 2024, y Gabriel Horacio Martínez, que lo hizo en 2025. El resto de los suboficiales superiores fue distinguido con la entrega de su sable por parte de prefectos mayores de la Institución.

Luego fue el turno del personal femenino que se sumó a la Institución el 2 de mayo y el 15 de diciembre de 2000. Las autoridades máximas de la Fuerza reconocieron a la oficial principal Micaela Geijo, quien ingresó en aquella misma camada como suboficial, y a las ayudantes de segunda Natalia Barbieri y Lorena Analía Núñez. Las demás suboficiales recibieron el galardón de ayudantes mayores de la Prefectura Naval Argentina.