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El garbanzo en Santiago del Estero aumentó 8 puntos porcentuales la proporción de lotes en condición regular y mala respecto del relevamiento anterior, en un contexto donde más del 80% del cultivo se encontraba dentro de su período crítico, según el Informe Agronómico N° 861 de la Bolsa de Cereales de Córdoba, elaborado sobre un relevamiento del 7 al 13 de septiembre.
La disponibilidad de agua constituyó una de las principales limitantes, con síntomas de estrés hídrico en Pampa Pozo, Pozo Betbeder, Sachayoj y Frías. También se reportó estrés por bajas temperaturas en Quimilí y Frías, y por temperaturas elevadas en Sachayoj.
La excepción se dio en Frías bajo riego, donde el garbanzo presentaba una condición muy buena e iniciaba la floración.

El trigo atravesaba su período crítico con una condición mayormente estable, pese a los contrastes en la disponibilidad hídrica, las heladas puntuales y las enfermedades foliares.
El informe señala una marcada variabilidad fenológica entre zonas, asociada a la amplitud del período de siembra, que se extiende desde comienzos de mayo hasta fines de julio. En Rivadavia se observaron lotes en hoja bandera, mientras en Moreno algunos cultivos ya habían alcanzado la antesis completa. Prácticamente la totalidad del trigo se encontraba atravesando o ingresando en la etapa que define buena parte del número potencial de granos.
El estrés por falta de agua se reportó en numerosos sectores, mientras en Quimilí se registraron situaciones puntuales asociadas al exceso hídrico. Las bajas temperaturas tuvieron incidencia en Quimilí, Bandera, Pampa Pozo, Colonia Alpina, Choya y Moreno, con una helada tardía en Pueblo Pablo Torelo y daño en puntas de hoja en Bandera, ambos sin consecuencias agronómicas relevantes. También se informaron situaciones de estrés por temperaturas elevadas en Sachayoj y Quimilí.
En los planteos bajo riego la situación resultó más favorable: en Frías, el trigo se encontraba con la hoja bandera desplegada y una condición general entre muy buena y excelente.
En varias zonas no se detectaron plagas ni enfermedades de relevancia. En trigo se registraron casos de baja incidencia de pulgones y orugas defoliadoras.
Entre las enfermedades predominó la mancha amarilla, con incidencia media en Quimilí, Bandera, Guardia Escolta, Sachayoj y Colonia Alpina. La roya anaranjada presentó una incidencia baja a media en Roversi, Pueblo Pablo Torelo, Quimilí, El Colorado, Tinajerayoj y Bandera, principalmente en focos aislados sobre variedades susceptibles. La roya amarilla mostró una incidencia baja, con detecciones puntuales en El Palomar, San Pedro, Bandera, Pozo Betbeder y Santiago del Estero.
En garbanzo se reportaron daños aislados de baja incidencia asociados a orugas medidoras en Sachayoj, y enfermedades fúngicas en Quimilí, entre ellas rizoctoniosis, alternariosis y rabia del garbanzo.

Según datos del satélite GPM, los mayores acumulados de precipitación se concentraron en el sudeste de la provincia, donde superaron ampliamente el promedio histórico. En otros sectores también se registraron valores por encima de lo habitual, mientras en varios departamentos las precipitaciones se mantuvieron por debajo de la media.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, en la capa arable se observan niveles bajos de agua útil principalmente en sectores del oeste y norte de la provincia, mientras en el perfil del suelo la disponibilidad es mayor hacia el centro-sudeste.
Para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, el pronóstico del SMN indica precipitaciones dentro de los valores normales y temperaturas superiores a lo normal en toda la provincia. Según la entidad, la evolución de las lluvias durante las próximas semanas será determinante, sobre todo en los ambientes con menor disponibilidad hídrica, por la elevada demanda de agua durante la floración y el comienzo del llenado de granos.

