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La industria oleaginosa, principal factor de demanda en el mercado argentino, volvió a liderar la capacidad de pago por el poroto de soja gracias a la recuperación del valor de la harina, según publicó el sitio Bichos de Campo en su sección Valor Soja.
De acuerdo con esa publicación, en el transcurso de la semana las fábricas ofrecen valores firmes para originar soja, en un contexto en el que el aceite de soja conserva un potencial alcista vinculado a la coyuntura energética global.
En el mercado de futuros, el contrato Soja Rosario Noviembre 2026 cerró el martes en 377,4 US$/t, con una suba intradiaria del 0,4%, mientras que la posición Enero 2027 finalizó en 380,4 US$/t, con un avance del 0,6%.

Durante septiembre, el valor del aceite de soja en Estados Unidos retrocedió luego de que la autoridad regulatoria de ese país eximiera a las pequeñas refinerías de la obligación de cumplir con el corte obligatorio de biocombustibles.
Según el análisis de Bichos de Campo, esa situación podría revertirse rápidamente por el proceso alcista que registra el gasoil en el mercado internacional, como consecuencia de la interrupción de las exportaciones rusas.
La publicación señala que, en plena campaña electoral estadounidense, algunos legisladores republicanos evalúan restringir las exportaciones de gasoil de ese país para promover un descenso del precio del combustible. De acuerdo con esa fuente, se trata de un planteo con efecto disruptivo por sí mismo, dado que Estados Unidos es el principal exportador mundial de gasoil y Rusia, el segundo.
Si bien el precio internacional del aceite de soja está determinado por el valor de referencia negociado en el CME Group de Chicago, el medio sostiene que la turbulencia en el mercado global de gasoil impulsaría los precios del biodiésel y, por extensión, los del aceite de soja, principal insumo para elaborar ese biocombustible en las naciones americanas.
