El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) llevaron adelante el "Taller Regional y Escuela de Campo" para el fortalecimiento de las capacidades Técnicas e institucionales en la prevención, detección temprana y control del picudo rojo de las palmeras, en los países que integran el Comité de Sanidad Vegetal del Cono Sur (COSAVE) y la Comunidad Andina (CAN).

En la primera jornada, realizada en el Centro de Convenciones “Malvinas Argentinas” de la localidad de Gualeguaychú, Entre Ríos, expertos de la FAO y de las organizaciones nacionales de Protección Fitosanitaria (ONPF) de Uruguay y Argentina expusieron la importancia de coordinar acciones a nivel regional y las tareas desarrolladas en ambos países en relación con esta plaga, y compartieron las experiencias sobre cómo se gestionaron los brotes.

Por su parte la Administración de Parques Nacionales (APN) destacó la importancia de la conservación de las áreas naturales protegidas y el riesgo que el picudo rojo representa. Asimismo, la provincia de Entre Ríos explicó los avances en materia legislativa para la protección de los palmares nativos y la normativa asociada al uso de productos fitosanitarios. La primera jornada concluyó con un recorrido por el ejido urbano y una demostración práctica, donde el municipio explicó las acciones de prevención activa que viene realizando para el cuidado de las palmeras de valor patrimonial, ubicadas en los principales espacios públicos.

Seguidamente los participantes visitaron el Parque Nacional El Palmar, donde el personal técnico de la APN realizó una demostración (simulacro) de apeo de una palmera, y explicó las pautas de seguridad personal, y los procedimientos y medidas de bioseguridad establecidas por el SENASA que deben implementarse para el control de una palmera afectada. Finalizada esta actividad, los participantes recorrieron las parcelas de monitoreo preventivo que lleva adelante el cuerpo de guardaparques.

Los participantes se trasladaron a la reserva “La Aurora del Palmar”, donde la APN presentó el enfoque de gestión del riesgo que lleva adelante, así como el plan de acción desarrollado como adaptación del Plan de Contingencia elaborado por el SENASA, a las condiciones territoriales de las áreas naturales. La jornada concluyó con una muestra dinámica, coordinada por la Fundación Benet, en el corazón de la reserva natural, que incluyó una simulación de aplicación fitosanitaria mediante un dron y una serie de presentaciones en las que el sector privado compartió diferentes alternativas disponibles a nivel mundial para el manejo y control de esta plaga.

El Picudo Rojo de las Palmeras

Rhynchophorus ferrugineus es un coleóptero curculiónido originario de Asia tropical, que se comporta como plaga desde hace más de un siglo. Afecta a más de 30 especies de palmeras, algunas de gran importancia económica a nivel global, como el cocotero (Cocos nucifera), la palma aceitera africana (Elaeis guineensis) y la palmera datilera (Phoenix dactylifera).

Argentina conserva áreas de incalculable valor que resguardan palmares nativas emblemáticas, concentradas principalmente en la región NEA (Noreste Argentino), limítrofe con Uruguay. Este patrimonio incluye 12 especies de palmeras nativas, como la yatay (Butia yatay), el pindó (Syagrus romanzoffiana) y el caranday (Copernicia alba), presentes en parques nacionales como El Palmar, Iberá, Mburucuyá, Río Pilcomayo y Chaco, entre otros.

En Entre Ríos, la palma yatay fue además declarada Monumento Natural. Las palmeras también constituyen un elemento paisajístico de gran valor en espacios públicos y desarrollos privados, lo que suma un riesgo potencial para la infraestructura civil (edificaciones, tendido eléctrico, etc.) ante una infestación. En el plano alimentario, en 2025 el fruto de la yatay se incorporó al Código Alimentario Argentino (CAA) como “alimento vegetal”, lo que otorga un marco regulatorio para su comercialización en todo el país y contribuye a preservar la biodiversidad, revalorizar las tradiciones y respetar la soberanía alimentaria.

La Resolución SENASA 544/2026 prorrogó la Alerta Fitosanitaria en relación con la plaga en todo el territorio nacional hasta el 30 de junio de 2028. Asimismo, se encuentra vigente la Emergencia Fitosanitaria en el ámbito de las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos, declarada mediante la Resolución SENASA 133/2026. Su detección temprana resulta fundamental para implementar medidas que permitan reducir el riesgo de dispersión hacia nuevas áreas.

Ante la presencia de ejemplares sospechosos o de síntomas compatibles con la presencia del Picudo Rojo de las Palmeras, dar aviso al SENASA