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Los precios FOB del trigo ruso registran ajustes a la baja en los puertos del Báltico, hacia donde se redirige el flujo ante el cierre operativo de las terminales del mar Negro, con un volumen estimado de exportaciones rusas de 2,3 millones de toneladas para septiembre, según el informe Empezando el día elaborado por fyo.
Esa colocación activa de embarques rusos, sumada a la menor competitividad de los orígenes norteamericanos, presiona al mercado de trigo en Chicago, que opera con bajas moderadas también por la liquidación de posiciones financieras.

El complejo de la soja registró una rueda de variaciones mínimas, condicionado por la exclusión del grano de la lista de aranceles preferenciales anunciada por China tras el reciente acuerdo bilateral.
Según el informe, la política comercial de ese país mantiene un arancel adicional del 10% sobre la soja estadounidense, lo que limita las compras del sector procesador privado.
La recolección de soja en Estados Unidos alcanzó el 17% de la superficie apta, desde el 12% de la semana previa, y se ubica en línea con el promedio de los últimos cinco años, aunque con demoras puntuales en el oeste del Medio Oeste por excesos hídricos.
La cosecha de maíz progresó hasta el 18% de la superficie nacional, equiparando el ritmo promedio quinquenal, con retrasos operativos en estados clave como Iowa y Nebraska a causa de las precipitaciones. Esas demoras sostienen las primas en el mercado disponible.
La siembra de trigo de invierno avanzó al 27% de la superficie proyectada, desde el 17% de la semana anterior, aunque mantiene un retraso frente al promedio de los últimos cinco años, situado en el 34%.
El mercado de maíz, en tanto, opera con volumen acotado a la espera de la publicación de los reportes trimestrales de stocks de granos del USDA.

El servicio de monitoreo agrícola MARS redujo sus estimaciones de rendimiento para los cultivos de verano en la Unión Europea.
En soja, ubicó el rinde en 2,26 toneladas por hectárea, un 15% por debajo del promedio de los últimos cinco años. En maíz en grano, lo recortó a 6,50 toneladas por hectárea, una caída del 8% frente al promedio quinquenal, tras un impacto que el organismo considera irreversible por la sequía y las altas temperaturas estivales.
Según fyo, la firmeza del dólar estadounidense y los elevados rendimientos de la deuda soberana imponen cautela sobre los flujos de inversión en materias primas agrícolas.

